DNI Salta.- Fue una manifestación popular puramente genuina que dio lugar a una multitudinaria caravana espontánea, donde no hubo gente pasando listas, ni gente arriada ni «mandados», solo un pueblo harto de la casta política que nos gobierna desde hace décadas. MIRÁ toda la cobertura maratónica de DNISALTA de la llegada del candidato a presidente.
Apenas pasadas las 11:30 de la mañana, el avión comercial que trasladaba a Javier Milei a nuestra provincia tocó suelo salteño.
Sin una gran estructura, con austeridad, en un vuelo de línea, y esperando pacientemente que todos los pasajeros desembarquen y recojan sus pertenencias, sin privilegios, el candidato presidencial que más votos obtuvo en las últimas PASO arribó a nuestra provincia y se topó con una multitud de personas que fue a recibirlo, coreando fervorosamente su nombre al grito de «Viva la Libertad» y «la casta tiene miedo», tanto en el Aeropuerto Martín Miguel de Güemes, como en el hotel de calle Balcarce donde se aloja, así como también en todo el recorrido desde la terminal aeroportuaria hasta su búnker, con una enorme caravana de salteños de distinta composición social.
No hubo mandados, ni choripán, ni camionetas arreando gente ni punteros pasando lista. Fue la manifestación más genuina de un fenómeno social en Salta, la provincia donde más ganó y donde más caudal de votos recibió, tanto de él como de la candidata a diputada nacional de su espacio, Emilia Orozco, pese al intento de fraude del último agosto.
Desde su llegada, la Policía aeroportuaria se vio desbordada, ya que la llegada de Milei superó las expectativas. Y además de lógicamente, no tener acompañamiento oficial ni una estructura gigantesca fogoneada desde el poder político salteño alineado al otro candidato a presidente, Sergio Massa.
Lo que también llamó la atención fue la composición etárea heterogénea de la gente que acompañó su llegada en multitud: fueron tres generaciones donde niños, jóvenes y hasta adultos mayores se adhirieron a este fenómeno.
La caravana prosiguió desde el aeropuerto hasta el hotel, recorriendo la Avenida Banchik y posteriormente la Avenida Paraguay, donde una multitud de vehículos y de gente a pie, que no estaba prevista, espontánea, conformó una ancha columna por las calles de Salta.
La masividad y la respuesta salteña a la llegada de Milei contrastó notoriamente con los arribos en la jornada del miércoles a nuestra provincia de Agustín Rossi, el candidato a vicepresidente de Massa, y de Patricia Bullrich, a quien solo un puñado de no más de 50 personas que ella convocó la acompañaron en Plaza 9 de Julio.
También fue llamativa la escasa presencia policial para acompañar la caravana, tal vez pensada desde las esferas oficiales, para exponer seguramente al candidato libertario ante cualquier desmán, teniendo en cuenta que el Gobernador Gustavo Sáenz necesita hacer los «deberes» con su amigo Massa, que ya le tiró las orejas en su visita a Salta por el fracaso electoral de las PASO de agosto.









