[VIDEO] A casi 12 años del crimen de Luján y Yanina, la familia apunta contra el sistema «corrupto y nefasto»: «Sáenz demostró ser peor que Urtubey»

DNI Salta.- Marisa Peñalva, tía de una de las jóvenes asesinadas en julio de 2012, en diálogo en vivo con DNI SALTA recordó las odiseas por las que tuvieron que atravesar los familiares ante tanta impunidad por un crimen que no fue investigado, que vincula a gente relacionada del poder y que se cerró como «suicidio». «Es hora de que Salta se levante ante tanta impunidad», pidió la familiar de la víctima. También apuntó contra el Procurador de la Provincia García Castiella.

A casi 12 años de la muerte de Luján Peñalva y Yanina Nüesch, la familia de las víctimas, que fueron perseguidas por el sistema judicial salteño, imputándolos y armándoles causas injustas por el simple hecho de «molestar» y reclamar justicia, sigue reclamando justicia ante un caso que quiso cerrarse como «suicidio», pero que contó con puebas contundentes de que se trató de un doble crimen, omitiéndose cualquier investigación pese a las abismales evidencias.

En diálogo extenso con Abel Díaz en vivo en DNI SALTA, Marisa Peñalva, tía de Luján, habló del dolor diario de la pérdida y de la falta de justicia a casi 12 años del doble crimen.

Apuntó contra el sistema político y judicial «corrupto y nefasto» de Salta y aseguró que el Gobernador Sáenz «terminó siendo peor que Urutubey». Y también se refirió a la presunta complicidad con la impunidad del hoy Procurador General de la Provincia, Pedro García Castiella, amigo del mandatario provincial, quien fuese el abogado de la familia de Luján y Yanina en 2012, pero que meses después llamativamente renunció por supuestos problemas de salud, y que le luego fuera adjudicado cargo judicial, llegando al día de hoy a ser el jefe de los fiscales de la Provincia.

«Luján amaba la vida, tenía muchos planes de vida, muy lejos de querer suicidarse. El sistema es pervero e incomprensible, y no solo lo digo por Luján y Yanina, sino por muchos otros casos que quedaron en olvido, por tantas otras víctimas. Podría mencionar el caso de las francesas y de María Cash, pero también de muchos otros casos que quedaron en el olvido y que no se mencionan, como el caso de María López, la menor de 15 años supuestamente ‘sucididada’, que apareció muerta en la casa del diputado D’Auría de El Galpón. A eso ya ni se lo menciona», recordó Marisa.

«Los casos de Yanina y Luján, como el de las turistas francesas, hoy se siguen recordando y no quedaron en el olvido porque los familiares hacemos ruido. No es un caso, ni dos. Es el sitema. El Gobierno maneja la Justicia. El que dice que la Justicia es un poder independiente, lo dice porque hablar es gratis. Los hechos demuestran lo contrario, que la Justicia no es independiente. Si fuese independiente, hoy los asesinos de Luján, Yanina, Houria y Cassandre estarían presos», afirmó la familiar que sigue esperanzándose con que algún día se haga justicia.

Para Marisa Peñalva, aquel que está en el círculo del poder en Salta tiene garantizado el camino de la impunidad para cualquiera de estos aberrantes crímenes. «Hablo de Exequiel Fredes, el principal sospechoso del crimen de las chicas. Después de este caso, hubo otra denuncia de otra chica que quiso matar, y antes de eso también se contactó conmigo otra chica a la que él amenazó con matarla. Jamás fue investigado, aún con el testimonio clave de una testigo que lo vio llevándola a Luján y a Yanina la noche anterior de que las encontraran a ellas muertas. Aún con ese testimonio ante la jueza (Mónica) Mudsky y el fiscal Ramiro Ossorio, no hicieron caso al testimonio. No es una persona, es el sistema», apuntó la mujer.

«¿Qué puedo decir de la jueza Mudsky? ¿Qué puedo decir de una jueza que tuvo todo en sus manos para meter presos a los asesinos de Luján y Yanina y terminar con la impunidad, y noi lo hizo? Es una vergüenza. Yo pienso que esa gente no puede vivir en paz, porque hay algo que siempre suena, que es la consciencia que pesa, y a esa no se la engaña», enfatizó Marisa Peñalva en DNI SALTA.

Una trama sucia

«Todo fue una trama sucia desde el principio que quisieron desprestigiar a las chicas. Cuando me llevé el expediente a Estados Unidos, claramente se dieron cuenta que no era un suicidio. Se elaboró un informe allá y se lo trajo a Salta, y acá se lo cajoneó. Ese informe decía que Luján fue abusada sexualmente antes del crimen, y estaba lastimado. Eso lo determinaron allá, y el CIF no mencionó jamás eso», recordó.

«El CIF es un mamarracho»

También apuntó a la complicidad con el poder del mismo Cuerpo de Investigadores Fiscales (CIF), un organismo del Ministerio Público que tampoco tiene independencia de investigación. «El CIF es un mamarracho. Son básicos, ineptos y obsecuentes. Es un bochorno y una falta de respeto al ciudadano salteña y a una vida humana. El CIF actúa cuando hay una tragedia, un crimen, cuando hay mucho dolor. Y lo menos que esperamos los familiares es que sean profesionales. Lo del CIF en el caso Luján y Yanina fue bochornoso», rememoró.

«Estuvieron 9 horas ante presencia de los familiares abajo de un árbol intentando demostrar cómo se suicidaron y no pudieron demostrarlo, porque no daba la distancia, no daban las medidas, no daba la soga, no daba el árbol. Nunca le pudieron demostrar. La jueza Mudsky estaba ahí y era evidente cómo le daban letra a los ineptos del CIF, y nunca lo pudieron demostrar», espetó, para luego referirse a la traición de su exabogado, quien hoy es «premiado» con el cargo de Procurador General, García Castiella.

«Nos sentimos traicionados cuando nos abandonó García Castiella, el hoy Procurador de la Provincia. En septiembre de 2012, cuando hacíamos la reconstrucción del crimen, no me gustaron los movimientos, la falta de empatía y lo que hacía García Castiella, que en ese tiempo era nuestro abogado. En diciembre de ese año, García Castiella nos avisa que dejaba el caso, cuando más lo necesitábamos. En ese momento el argumento fue que estaba enfermo, pero a los pocos meses fue nombrado para un cargo importante en el Poder Judicial y me di cuenta que no estaba enfermo, que era lo que yo presumía», apuntó.

«A mi y a mi hermano, el padre de Luján, nos pusieron una restricción para no acercarnos al Poder Judicial, para que no reclamemos. Nosotros pasamos a ser delincuentes para la Justicia de Salta. Porque nosotros incomodamos con evidencias fuertes, como ser la testigo que lo vio a Exequiel Fredes llevarlas la noche anterior del crimen inconscientes a Luján y Yanina, ¿qué se hace con un testimonio así?», se pregunto con impotencia.

«Qué injusticia que los salteños sigamos con esta gente en el poder, creo que Salta merece otra cosa. Entre ellos tienen muchos muertos en el closet. Cuando asumió Sáenz yo fui optimista, creí que iba a luchar por la impunidad y no iba a poner gente a dedo. Pero resultó ser peor que Urtubey, son de la misma calaña. Sáenz sumó dos jueces más de Corte, y la Justicia en Salta empeoró. Lo que no saben ellos es que son de carne y hueso como nosotros. Les puede pasar a ellos lo mismo que nos pasa a nosotros. Yo creo que a la larga el que mal anda, mal acaba. En algún momento la vida tiene que pasarles factura, no tienen indulgencia de por vida», afirmó.

«El sistema político y judicial ha jugado tanto con nuestro dolor, que pasamos situaciones muy fuertes. El que era nuestro abogado y debía defendernos mostraba una falta total de empatía y sensibilidad. Funcionarios públicos que se deben a nosotros solo se cuidan ellos, cuidan sus lugares, los de sus amigos, y el pueblo que reviente», señaló.

«Es todo muy nefasto, no distamos mucho de la mafia y la corrupción que vemos en las películas de Ciudad Juárez de México. A veces siento miedo porque son peligrosos. Si son capaces de imputarnos, acusarnos de terrotistas y hacernos una causa armada, son capaces de todo. Y pensás en tu familia», confesó.

«Los de arriba intentan seducir a las personas vulnerables que piden justicia y se les va la vida golpeando puertas. Con todo lo que pasa en Salta, no podemos no creer nunca más en el sistema. Pasaron el caso de Luján y Yanina a suicidio sin investigar, y persiguen a quienes reclaman justicia. ¿Cómo creer en este sistema nefasto y corrupto? La estrategia que tienen desgraciadamente es la de cerrar las causas como suicidio, porque no quieren investigar, o no les conviene investigar. Es deprimente y es frustrante. Es hora de que Salta se levante, más allá de quejarse a través de una computadora», concluyó Marisa Peñalva, quien luchó durante años por el esclarecimiento del doble crimen de Luján y Yanina.