DNI Salta.- Salta le bajó el copete al poder del Gobierno. La joven de 34 años, sin una gran estructura y escasos recursos de campaña, arrasó en las PASO 2023 en la categoría de precandidatos a diputado nacional. Pablo Outes, la mano derecha del Gobernador, fue el gran fracaso de la elección, junto a los alineados del mandatario en las otras fuerzas.
De poco sirven la gran maquinaria propagandística, las grandilocuentes gigantografías, la publicidad constante y masiva en la vía pública, en los medios de comunicación y en las plataformas digitales, e incluso los millones de pesos en bolsones aprobados mediante Boletín Oficial de la Provincia en un intento y afán frenético por sumar votos con toda la estructura a favor. De nada sirve todo eso cuando el pueblo y su hartazgo hablan por sí solos.
Esto quedó fielmente reflejado en las urnas en las PASO 2023 de este domingo, con la gran y lapidaria derrota del poder saencistas en la categoría de precandidatos a diputado nacional por Salta, donde todos los frentes y listas alineados a Gustavo Sáenz que contaban con candidatos amigos y «caballos de carrera» del mandatario salteño, fracasaron de manera lapidaria; mientras que, paralelamente, aquellos que no contaban con la bendición del Ejecutivo y el círculo rojo, siendo los críticos más lúcidos del saencismo, dieron sus batacazos electorales, dejando «de cama», según aseguran en los pasillos del Grand Bourg, principalmente al precandidato exponente de la maquinaria y la casta, el «súper poderoso» Pablo Outes.
Un claro mensaje
Lo que dejó las PASO en Salta fue un claro mensaje de la ciudadanía salteña al poder dominante, al que le dijeron basta, y esto quedó fielmente demostrado en los números, que marcan que la austeridad de Emilia Orozco, una joven de 34 años con un discurso anti-corrupción y anti-cofradía del poder, quien llamó poderosamente la atención de la sociedad al desnudar hace poco la obscenidad de los salarios exorbitantes en la función pública, desde su rol dentro del Concejo Deliberante.

Emilia Orozco, sin la bendición del poder, con humildad y una pequeña estructura, sin cartelerías ni la invasión propagandística de sus competidores saencistas Outes (Unión por la Patria), Miguel Nanni y Beto Castillo (estos dos últimos precandidatos de dos listas distintas dentro de Juntos por el Cambio), fue la prencandidata a diputada nacional que más votos obtuvo en toda la provincia, dando un batacazo contundente y un cachetazo lapidario al entorno del poder provincial.
Austeridad vs. aparato
La austeridad de Orozco le ganó al poderio de Sáenz y esto quedó reflejado en los números, que realzaron la humildad una chica común «anti-casta» sin recursos, sin carteles, quien salía a la calle personalmente a ofrecer sus votos, contra toda la estructura millonaria de Outes, que dispuso en tan solo unos días previos a la veda electoral de más de 38 millones de pesos de la Provincia en bolsones para repartir por un voto, y que monopolizó la cartelería y la publicidad en los medios, al igual que el siempre obsecuente del gobernador de turno, el radical Miguel Nanni, y su co-equiper, la advenediza viajante por el mundo y secretaria de Sáenz, Eugenia de Vita.

La fórmula de Emilia Orozco y Julio Moreno ganó las elecciones PASO en Salta en la categoría de diputados nacionales con el 47,53% de los votos.
El frente Unión por la Patria obtuvo el 23,37% de los votos.
Juntos por el Cambio quedó como tercera fuerza en la provincia, con el 17,36% de los votos.
Salta Independiente, encabezada por Felipe Biella, obtuvo el 2,58% de los votos. El Frente de Izquierda sacó el 2,23% de los votos, y en la interna ganó la lista que encabezó Andrea Villegas.
Salta le bajó el copete al poder del Gobierno
Porque además de sus caballitos de batalla de Unión por la Patria, el gobernador también perdió con el fracaso de sus prencadidatos en Juntos por el Cambio, que, entre Nanni-De Vita, y la lista que llevaba el nombre del funcionario de la minería, Beto Castillo, entre ambas listas, no alcanzaron el piso de los 100 mil votos, desplazando a los saencistas de los lugares de poder, llámense «massistas», «larretistas» o «bullrichistas».
El fracaso del círculo del poder también quedó en evidencia en la buena elección realizada por otro lúcido crítico del Gobierno de Sáenz, Ramón «Rana» Villa, que en la interna de Unión por la Patria sacó alrededor del 43 por ciento de los votos del frente, muy cerca de los 50 de Outes.









