Hospitales salteños al límite: saturación total, más pacientes con obra social y presión sobre el sistema público

DNI Salta.- La crisis asistencial que se evidenció en el hospital San Bernardo —donde circularon imágenes de ambulancias en fila esperando derivaciones— motivó a que directivos de otros centros de alta complejidad detallaran la situación interna que enfrentan. Los gerentes del hospital Oñativia y del hospital Señor del Milagro coincidieron en que la demanda creció de manera sostenida, con servicios al límite de su capacidad y una presencia creciente de pacientes que, aun teniendo obra social, recurren al sistema público.

Oñativia: ocupación del 100% y derivaciones complejas del sector privado

El gerente general del hospital Dr. Arturo Oñativia, Marcelo Nallar, confirmó que el establecimiento trabaja con ocupación total de camas. Explicó que el hospital tiene la obligación de mantener al menos una cama disponible para trasplantes, ya que es la única institución provincial donde se realizan procedimientos para adultos, independientemente de la cobertura del paciente.
El resto del servicio permanece completamente ocupado.

Nallar apuntó que entre un 23% y 30% de las consultas corresponden a pacientes con obra social, mientras que la mayoría proviene de población sin cobertura o con planes como SUMAR e Incluir Salud. Señaló que el problema no radica en la falta de insumos, sino en la disponibilidad física para alojar a los pacientes.

Indicó que aumentaron los casos complejos que deberían resolverse en clínicas privadas, pero que no están siendo recibidos por falta de cobertura, exigencias de depósitos o ausencia de coseguros. Entre las patologías más frecuentes mencionó cuadros diabéticos complicados, pacientes en diálisis con infecciones vasculares y personas con complicaciones postrasplante o postratamiento.

Sostuvo que la sobrecarga asistencial tiene origen directo en el funcionamiento del sistema privado:

“Este es un problema claramente del sistema privado de salud que repercute de lleno en los hospitales públicos”.

Nallar agregó que el Ministerio de Salud trabaja con el Instituto Provincial de Salud (IPS) para agilizar autorizaciones, revisar copagos en patologías graves y permitir verificaciones en línea que eviten depósitos previos. Consideró que una mejora en las prestaciones privadas contribuiría a descomprimir el sistema público.

También anticipó que se coordina con el hospital San Bernardo la derivación de pacientes verdes —cuadros leves como anginas o gripe— hacia el primer nivel de atención, evitando la saturación de guardias.

Finalmente, advirtió sobre la necesidad de sostener la red privada para evitar un impacto mayor:

“No podemos tener hospitales llenos y clínicas vacías. Y no podemos darnos el lujo de que cierre una clínica más”.

Señor del Milagro: patología respiratoria en aumento y guardias colapsadas

El gerente general del hospital Señor del Milagro, José Antonio Soto Ruiz, describió un panorama igual de exigente. Indicó que la ocupación “es prácticamente plena todos los días” y que la terapia intensiva permanece cubierta de manera constante debido a un aumento en las infecciones respiratorias y enfermedades contagiosas.

La guardia, que opera en un espacio reducido actualmente en obra, recibe entre 4.000 y 5.000 pacientes cada mes. Si se incluyen consultorios externos, el hospital totalizó casi 13.000 atenciones en noviembre. El 23% de los pacientes tiene obra social y un 11% corresponde a PAMI.

Soto Ruiz confirmó que la afluencia de personas con cobertura privada también se incrementó: muchas requieren pagos en efectivo para consultas o internaciones en clínicas, y optan por el sistema público ante la imposibilidad de afrontarlos.

Atribuyó la saturación a factores económicos estructurales:

“La variable económica se está notando en todos los aspectos. La falta de plata en la gente, en medicina sobre todo”.

Respecto a la deuda de obras sociales con los hospitales, mencionó que el problema se arrastra desde hace tiempo y se agravó tras la pérdida de facultades de la Superintendencia de Servicios de Salud. Señaló que varias obras sociales sindicales mantienen altos niveles de morosidad.

Obras hospitalarias y menor capacidad operativa

Soto Ruiz subrayó además que muchos hospitales de la capital se encuentran en obra, lo que reduce la capacidad de atención. Indicó que el hospital San Bernardo, además de concentrar casos de trauma de toda la provincia, trabaja con espacios restringidos por refacciones, lo que agudiza la congestión.

El hospital Señor del Milagro también está ampliando y remodelando áreas críticas como guardia y salas de internación, situación que limita el flujo habitual de pacientes. El establecimiento cuenta con 580 empleados, de los cuales 180 son profesionales.

El gerente concluyó que una mayor recuperación de la deuda de las obras sociales sería clave para mejorar la atención y reforzar los servicios.