DNI Salta.- Empresas que hacen lo que se les antoja con precios descontrolados, con la excusa de la crisis, y aún recibiendo inyecciones de subsidios nacionales, todo esto con la complicidad de un Ejecutivo provincial que mira para otro lado, no controla, no regula ni cuida los bolsillos de los salteños de a pie.
En tiempos de crisis, siempre con la excusa de la coyuntura de la crisis actual, aún sectores que siguen recibiendo inyecciones de subsidios nacionales, se da lugar a un complicado y peligroso libre albedrío, donde muchas empresas se despachan con precios siderales, antojadizos y obscenos sacando tajada y provecho de las altas demandas, sin el control ni la regulación necesaria.

Una de ellas es Flecha Bus, que apeló a la ventajera viveza criolla aprovechando la inminencia de la tradicional Serenata a Cafayate que se realizará este fin de semana. Capitalizando la alta demanda de turistas y salteños amantes de nuestra geografía y del mejor folclore, muchos de los cuales no tienen movilidad y acuden a «populares» servicios públicos también por los precios de la nafta, la empresa de colectivos Flecha Bus tomó la caprichosa decisión de incrementar en un 300 por ciento el precio del tramo Salta-Cafayate, valiéndose de la necesidad de esparcimiento de la fecha ante la llegada del evento ya mencionado.
Precios descontrolados
El precio del pasaje en colectivo a Cafayate para los días de Serenata pasará a costar 14 mil pesos, en caso de adquirir los boletos a través del sitio Web, y 12 mil si la compra se realiza en boleterías, confirmado por la propia empresa a DNI SALTA. Además, desde la compañía admitieron que se aplicará este enorme aumento pese a que los subsidios nacionales no dejaron de pagarse, y enviando un comunicado donde se le echa la culpa al Gobierno de Javier Milei para justificar la propia viveza de los empresarios en desmedro de los usuarios.

Porque mientras que todas las culpas se le achacan al Gobierno nacional, en Salta todo es un descontrol, ya que el Ejecutivo de Gustavo Sáenz no regula, no exige, no controla para que se cumplan los precios relativamente accesibles, en complicidad con las empresas y haciendo la vista gorda, evitando garantizarle al salteño de a pie un impacto menor a la hora de viajar.
Vista gorda
Flecha Bus se aviva, el Gobierno mira para otro lado, sin controlar, regular ni convocar a mesas de diálogo para mantener el orden de los precios, cuando en paralelo las empresas hacen cualquier cosa amparados por la excusa del «ah pero Milei», cuando desde la misma empresa reconocieron que hay servicios que se cobran más baratos porque reciben subsidios, empresas que con la justificación de los «servicios especiales» cobran cifras siderales por servicios diferenciales, capitalizando la lógica demanda en días de Serenata a Cafayate.

Desde la empresa Flecha Bus confirmaron que hay cierta cantidad de servicios provinciales que sí son subsidiados por el Estado nacional, aunque para el tramo Salta-Cafayate ahora pusieron a disposición servicios extra con precios exorbitantes, excusándose en que son viajes «directos y sin paradas intermedias».









