DNI Salta.- Estados Unidos confirmó que el Banco Central argentino activó un primer tramo del swap de monedas acordado con el Tesoro norteamericano. Así lo anunció Scott Bessent, quien destacó que la operación ya generó rentabilidad para su país. Según estimaciones privadas, el Gobierno argentino habría utilizado unos USD 2.700 millones del total disponible de USD 20.000 millones.
En una entrevista con MSNBC, Bessent fue consultado sobre si el acuerdo constituía un rescate financiero hacia la Argentina. “¿Por qué lo llamas rescate? En un rescate no se gana plata; nosotros ganamos plata”, respondió. Señaló que se usó el Fondo de Estabilización Cambiaria para asistir a un “aliado en América Latina” y que la maniobra, además de estabilizar la economía argentina, representó “un buen negocio para los norteamericanos”.
Aunque el Gobierno argentino evitó dar detalles del swap, los balances del Banco Central ya habían dejado señales de que parte del acuerdo estaba activo. Una de las primeras aplicaciones del swap fue devolver al Tesoro de EE.UU. los dólares utilizados durante la previa electoral para intervenir en el mercado cambiario local. Se estima que la Casa Blanca aportó entre USD 1.900 y USD 2.100 millones, vendidos a través de bancos autorizados como Santander, Citi y JP Morgan. A cambio, EE.UU. recibió aproximadamente 2,75 billones de pesos.
Para absorber esos pesos, el Banco Central emitió Letras de Liquidez (Leliq), un instrumento que había caído en desuso desde marzo de 2024. El interés pactado no fue difundido, aunque fuentes cercanas a la negociación creen que se ubicó en torno a tasas de mercado, cerca del 25% anual vigente en ese momento. Más tarde, las Leliq desaparecieron del balance del BCRA, mientras que creció el rubro “otros pasivos”, lo que alimentó la sospecha sobre la activación formal del swap, ahora confirmada.
La operación también cumplió otro objetivo: aportar parte de los dólares necesarios para pagar un vencimiento con el FMI. Según analistas, EE.UU. transfirió Derechos Especiales de Giro (DEG) a la Argentina, que luego fueron utilizados para afrontar un pago cercano a USD 850 millones. Ese traspaso habría sido financiado mediante otro tramo del swap.
Un informe de Portfolio Personal Inversiones precisó que la activación sería de USD 2.755 millones: USD 1.885 millones para recomprar los dólares usados en la intervención cambiaria y USD 870 millones para los DEGs destinados al FMI.
En síntesis, el Banco Central emitió pasivos remunerados para absorber los pesos en manos del Tesoro norteamericano, luego usó dólares del swap para devolverlos y, finalmente, quedó con una nueva obligación en moneda extranjera bajo condiciones que permanecen en secreto. El Ministerio de Economía y el BCRA evitaron brindar información pública sobre los términos del acuerdo, amparándose en cláusulas de confidencialidad.
El Banco Central reconoció recientemente que el Tesoro de EE.UU. intervino en el mercado cambiario antes de las elecciones del 26 de octubre, utilizando pesos provenientes del superávit fiscal y contribuyendo a contener la volatilidad.











