Sucedió en la sub-base de Vaqueros. Los trabajadores, que solicitan la renuncia del ministro de Salud Pública de la Provincia Federico Mangione por inoperancia, ya habían alertado sobre la irregularidad con la falta de mantenimiento y de service a la flota de vehículos a la cual pertenecía el móvil de la tragedia que terminó con la vida de un empleado, que fue embestido por el vehículo por una falla técnica y que murió a causa de politraumatismos. Curiosamente, el móvil no fue secuestrado para las pericias de rigor.
DNI Salta.-El abandono y la negligencia del Estado no solo cuesta calidad de vida, dignidad y penurias de quienes padecen a un Gobierno insensible, sin planificaciones, sin aptitudes y que resuelve muchas cosas «atando» todo con «alambre». La ineficiencia del Estado en su máxima expresión, lisa y llanamente, también puede costar vidas humanas, como sucedió recientemente con F.V., un trabajador provincial que prestaba servicios de camillero en el Hospital de Milagro, y que también se desempeñaba realizando guardias activas en la sub-base del servicio de emergencias del SAMEC en Vaqueros, quien encontró la muerte de la manera más absurda, muerte que podría haberse evitado de contar con un Estado provincial responsable, efectivo, previsor y presente.
El trabajador salteño perdió la vida en la sub-base del SAMEC de la localidad de Vaqueros, donde se desempeñaba, en el momento en el que se encontraba lavando el móvil del servicio de emergencias, al finalizar su jornada de trabajo. Desafortunadamente, mientras lavaba la parte delantera del vehículo, se le soltó el freno de mano, el rodado se le vino encima y lo embistió contra un paredón, en un hecho que fue algo más que un simple accidente y que desnuda un sinfín de irregularidades, desidia y abandono. El empleado debió ser trasladado de urgencia al instituto IMAC en el móvil 999 de la base central del SAMEC, ingresó con politraumatismos al centro médico, donde se descompensó y terminó falleciendo.
Los compañeros del joven fallecido, aún en shock y consternados por el desgraciado suceso, se comunicaron a la redacción de DNI SALTA indignados por una muerte más producto de la negligencia y la inoperancia, por situaciones que ellos mismos ya habían advertido desde hacía tiempo.
Desde la sub-base del SAMEC de Vaqueros le contaron a DNI SALTA que el joven fallecido estaba lavando el móvil y concluyendo su turno a las 19 horas . Ya había lavado gran parte del móvil, es decir, ya habían pasado varios minutos de que el mismo estuviera detenido, cuando procedió a lavar la parte delantera del vehículo, cuando de repente se le soltó el freno de mano y lo estampó contra un paredón, según el crudo relato de sus propios compañeros del SAMEC a nuestro medio.
Indignados por este hecho, cuando ya había sido advertida la evidente falta de mantenimiento del Gobierno provincial a éste y otros móviles, y el abandono y la negligencia que una vez más mata, los compañeros del fallecido piden la renuncia al cargo del ministro de Salud provincial Federico Mangione por inoperancia y por su responsabilidad en el mantenimiento de los vehículos oficiales.
Se trata del móvil Nº 967 el que provocó la tragedia, que se encuentra generalmente estacionado en el CIC de Vaqueros al no haber otro lugar acorde para guardarlo, y que es parte de la flota de móviles que en su momento entregó la exministra de Salud, Josefina Medrano, la predecesora en el Ministerio de Salud a Juan José Esteban y a Mangione durante la pésima gestión Gustavo Sáenz, que vio desfilar a tres ministros en menos de cuatro años.
El móvil del trágico hecho es parte de la flota sobre la que los mismos trabajadores denunciaron que no se le realizan los services y los mantenimientos de rigor como corresponde, siendo vehículos obsoletos y que constituyen un real peligro, tanto para los trabajadores como para los eventuales pacientes.
Desde el SAMEC también le contaron a DNI SALTA que, curiosamente, tras el hecho trágico que terminó con la vida del trabajador, el móvil no fue secuestrado para las pericias de rigor para determinar las causas del desafortunado «accidente», y que incluso hay sospechas de que pretendan asentar esta tragedia como un simple accidente, cuando lo que ocurrió fue la consecuencia triste de una total negligencia de la que alguien tiene que hacerse cargo.










