DNI Salta.- Justicia a medias. Contrariamente a lo que ocurre cuando cualquier persona comete un delito y es hallada culpable; la Justicia salteña vuelve a beneficiar a la clase política. En este caso, Manuel Cornejo, el ex intendente de Campo Quijano, fue condenado a seis años de prisión efectiva. A pesar de ello, recién irá a la cárcel una vez que la condena quede firme; es decir, podría continuar libre durante varios meses más.
Cornejo fue hallado penalmente responsable de tres hechos de peculado y otros de incumplimiento de deberes de funcionario. Además de los seis años de pena, se le impuso la inhabilitación para ejercer cargos de por vida. Su cómplice, Carmen Rosa Méndez, ex secretaria de Hacienda del municipio, recibió la pena de 3 años de prisión. A diferencia de su ex jefe, podrá cumplirlos en libertad por ser en caracter de condicional.

LA EXPLICACIÓN DE FISCALÍA
El juez Guillermo Pereyra dispuso que Cornejo mantenga la libertad hasta tanto la condena se encuentre firme. A su vez ordenó que se mantengan las medidas con las que llegó a juicio.
Los condenados llegaron al juicio acusados por el Ministerio Público Fiscal de los delitos de peculado (4 hechos) y de incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso real, en el caso de Cornejo; y de peculado y de incumplimiento de los deberes de funcionario público en el de Méndez.
Llamativamente, el Tribunal absolvió a Cornejo de un hecho de peculado y del delito de enriquecimiento ilícito. Por ese motivo lo condenó por el resto de los delitos de los que fue acusado. Además, ordenó que los elementos secuestrados sean restituidos a la Municipalidad de Campo Quijano.
A lo largo de los diez días que duró la audiencia debate, la fiscal Penal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, Ana Inés Salinas Odorisio, presentó todas las pruebas que permitieron demostrar la responsabilidad de los acusados en los hechos. Durante su alegato, la Fiscalía había solicitado seis años y cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos para el exmandatario y tres años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo para Méndez.
Previo a la lectura, el juez Pereyra ofreció al condenadola posibilidad de pronunciar sus últimas palabras, pero éste optó por no hacer uso de ese derecho.









