DNI Salta.- El Gobierno de Salta preocupado. En tiempos de crisis, de despilfarro millonario en la campaña de los candidatos saencistas, de leyes antidemocráticas para acallar las voces de los salteños, desde el Grand Bourg teme que la sociedad vuelva a despertarse, como lo hizo con El Salteñazo.
La crisis que se agudizó en todo el país tras los efectos de los sorpresivos resultados de las PASO a nivel nacional, y la consecuente devaluación y crecimiento acelerado de la inflación, fueron desencadenantes para que la sociedad reaccione con genuinos saqueos e intentos de sabotajes en supermercados, carnicerías y en centros comerciales, e incluso ocupaciones ilegales donde se llegó a vulnerar a la propiedad privada, como se vio en el conurbano bonaerense.
Esto es lo que se vio en las últimas horas y en el fin de semana largo en provincias como Córdoba, Neuquén, Mendoza y La Rioja, donde se registraron focos de saqueos a comercios, marcando la temperatura ambiente del ánimo, la bronca y el hartazgo colectivo.
El Gobierno de Salta preocupado
A la luz de estos sucesos, desde el Grand Bourg, el Poder Ejecutivo salteño está preocupado por los saqueos y las virulentas manifestaciones radicales en distintos puntos del país, temiendo que esto se replique en Salta, que ya supo demostrar, pese a la por ahora pasividad reinante y a la tensa calma social, que sabe levantarse ante la injusticia y la desidia de un Gobierno provincial que poco responde ante su gente, como ya lo hizo en lo que se conoció como El Salteñazo de hace algunos meses, donde la población salteña, motivada e impulsada por los reclamos de la masa docentes y del personal de la salud, salió a manifestarse en las calles.
El termómetro del hastío de una sociedad cansada de los golpes se ve reflejada en hechos sociales graves en el país, y también reprobables, que tienen relación estrecha y directa con la pobreza, la falta de trabajo, y que en Salta, que aún se mantiene en un estado de tensa alerta y de actitud más pasiva que en otros territorios, se refleja en la falta de asistencia de un Gobierno provincial que da la espalda en todos los sentidos.
Y que también se refleja en el rechazo ante un Poder Legislativo elegido por el pueblo, igualmente ineficiente y poco empático, que solo legisla para los intereses del poder o presentando proyectos banales, y otros de grave tenor que se focalizan más en cómo callar las voces críticas en plena democracia, como en el caso concreto de las leyes «Mordaza» y «Anti-Protesta» aprobadas sin chistar en Salta por legisladores provinciales obsecuentes.
En paralelo con las manifestaciones (en su mayoría espontáneas) en algunas provincias de la Argentina, en el Gobierno de Salta sus funcionarios miran las noticias con cierta preocupación de que ese despertar hoy lejano por estos lares, pueda tronar en la provincia.

Aquellos mismos funcionarios que en las últimas semanas demostraron estar más concentrados en cómo vulnerar derechos a reclamar y a pensar distinto, y gastando esfuerzo, tiempo y grandes caudales de dinero de las arcas públicas en la invasiva campaña para el candidato a diputado nacional del poder provincial, Pablo Outes, y para el postulante a presidente de la Nación del oficialismo nacional y amigo de Sáenz, Sergio Massa; en lugar de aunar los instrumentos ejecutivos y legislativos para brindarle soluciones a la gente con generación de empleo; y de cómo amortizar todo este severo impacto económico nacional que llega a los salteños y golpea fuerte. Y estos son los resultados y consecuencias en el país, que temen se repliquen en Salta.










