DNI Salta.- Rodolfo tiene 74 años y trabajó toda su vida para vivir con dignidad, pero hoy no puede ni comprar los remedios. Antes de encarar una protesta en las oficinas del PAMI, visitó el estudio de DNI RADIO 103.7 Mhz. y contó su dura historia, la que identifica a miles de jubilados en Salta y en el país.
Rodolfo Burgos es jubilado, tiene 74 años y es abuelo de ocho nietos. Él es parte de la decena de adultos mayores, como parte de un plenario de trabajadores jubilados, que en la mañana de este miércoles encabezaron una protesta en las oficinas salteñas del PAMI frente a la plaza 9 de Julio, por la desidia del Estado, nacional y provincial, ante la dura realidad de uno de los hilos más delgados en la cadena de beneficios de la sociedad, y uno de los sectores más vulnerables, el de aquellos que construyeron el país, trabajaron toda su vida aportando de manera permanente al Estado, y hoy viven sumidos en el más profundo olvido.
Con la voz quebrada, haciendo largos suspiros, pero con la firmeza de la dignidad, Rodolfo visitó el estudio de DNI RADIO 103.7 Mhz., donde contó su drama, aquel que es común denominador de miles de adultos mayores que buscan vivir dignamente los últimos tramos de su existencia, pero que tampoco ven futuro en las generaciones que lo suceden, como ser sus hijos y sus nietos, dos de los cuales hoy no pueden conseguir trabajo.

Con su padre aprendió el oficio de chapa y pintura y trabajó durante años en una empresa reparando carrocerías de coches, pero un mayor tiempo en su vida la pasó «sobreviviendo» con changas y trabajos informales. Por sus problemas de salud, ya que padece alergia y asma bronquial, se le dificultaba conseguir un empleo formal y la peleó como pudo, hasta vendiendo en la calle.
Los jubilados son quizá el sector más perjudicado de esta crisis, y así lo graficó este jubilado salteño, quien se quebró en llanto de la impotencia al hablar de sus nietos y las dificultades que hoy tienen para insertarse en el mundo laboral pese a los esfuerzos. Siendo hoy una utopía acceder a la casa propia, y hasta poder llegar a fin de mes con la comida.
«Acá pretenden destruir todo el sistema jubilatorio, hay toda una avanzada en contra de los derechos de los trabajadores y jubilados. Y todos los últimos gobiernos pusieron su cuota para que eso suceda. Es desesperante. Y los que más sufrimos este padecimiento somos los jubilados, somos el centro de los ajustes de todos los gobiernos. Hay alrededor de 6 millones de jubilados bajo la línea de la indigencia por los ingresos», expresó con impotencia Rodolfo.
«Hay dos componentes del ataque a los jubilados: uno es el salario, y otro es el acceso al sistema de salud, cuando tenemos un PAMI que fue vaciado. Llegamos a la conclusión de que al Gobierno no les interesa la vida de los jubilados, su prioridad es el pago de una deuda con el FMI y hacer caja en desmedro de los trabajadores y los jubilados. Sergio Massa es parte del régimen, con estas medidas solo piensa en recuperar los votos que perdió en Santa Fe, en Chaco. De ninguna manera va a defender los derechos de los trabajadores y jubilados. Su objetivo es seguir hundiendo en la pobreza a los jubilados para hacer un salvataje de las deudas que contrajeron. Lo peor de todo es que esta crisis se profundizará y se agravará», criticó con dureza el jubilado al ministro de Economía de candidato a presidente.
Rodolfo contó que tiene 8 nietos, entre ellos, dos entre los 22 y los 26 años, y al hablar de ellos, el jubilado salteño se partió en llanto por el dolor y la impotencia ante el abandono del Estado, también para sus seres queridos, por la incertidumbre ante una crisis agobiante.
En medio de la entrevista con DNI RADIO 103.7 Mhz., Rodolfo tomó aire, suspiró y tragó saliva con amargura, se le llenaron los ojos de lágrimas y habló con dificultad y la voz entrecortada al pensar en sus nietos y en el angustiante futuro que se viene.
«Es muy preocupante. Yo vivo en Castañares. Hay muchos chicos totalmente absorbidos por la droga, muchos de ellos delinquen para poder comprar…», relató Rodolfo parte de la dura realidad de los jóvenes de hoy, interrumpido por una súbita emoción que no lo dejó continuar hablar por algunos segundos.
«Desde nuestra organización tratamos de combatir a los vendedores de droga en los barrios, pero solos no se puede. Hacemos lo posible, pero es insuficiente por el poder que tienen», contó cómo jubilados salteños en los barrios hacen hasta las veces de policías ante tanto abandono y ausencia de operativos y voluntad política en Salta para combatir este flagelo.









