[VIDEO] Miguel Nanni, el gran estafador de la política salteña, acorralado, ahora le ruega a la gente cuidar el voto e implora por fiscales

    Un nuevo papelón del candidato que apoya a Patricia Bullrich, a quien mantuvimos durante 8 años como diputado nacional sin presentar un solo proyecto serio de ley, quien traiciona a su «querida» Unión Cívica Radical para alinearse al gobernador de turno y está desesperado por seguir siendo un mantenido con cargos públicos.

    DNI Salta.- Sin dudas, hablar de Miguel Nanni en Salta implica referirse al gran estafador de la política salteña, a quien, anteponiendo siempre sus apetencias personales y su necesidad de permanecer atornillado a cargos sin hacer absolutamente nada, traicionó a su partido en el afán de complacer al Gobierno provincial de turno.

    Hoy, Nanni, apoyando la apetencia presidencial de Patricia Bullrich, integra una de las cuatro listas del espacio de Juntos por el Cambio en Salta como precandidato a diputado nacional de cara a las PASO del próximo 13 de agosto, siendo su principal competidora la ascendente Inés Liendo, quien llevará en su lista al otro precandidato presidencial, Horacio Rodríguez Larreta.

    En ese afán de campaña, Miguel Nanni, quien pese a tener el apoyo del ala saencista con su compañera de fórmula, se siente solo, inseguro, acorralado y desesperado imaginándose perdedor por la mala imagen que viene cosechando desde hace años, y con pavor por perder su sillita de poder, dio la nota protagonizando un nuevo papelón en las últimas horas, donde, a través de un video difundido en las redes sociales de su amigo Martín Grande, sin tapujos ni pudores se lo ve al cafayateño implorándole a la gente por un voto y rogando por la aparición de fiscales que lo ayuden a hacer una elección cuanto menos digna.

    Dejando desnuda la falta de adhesiones a su campaña, el candidato de Bullrich Miguel Nanni salió a rogarle a la gente que «cuide el voto» que le enviarán a sus domicilios, y pidió que se sumen voluntarios para que lo ayuden a fiscalizar, pese a contradecirse al señalar que lo acompaña «un enorme equipo atrás», cuando a sus espaldas solo se vislumbra un puñado de acompañantes que parecen seguirle la tónica del ruego, aunque sin demasiado entusiasmo.

    “Aquí están los votos del cambio. Dentro de muy poquito van a llegar a tu casa. Te pido que los cuides y que nos ayudes a fiscalizar. Junto a este enorme equipo que tenemos atrás, vamos a hacer que cada uno de los que quiera elegir el cambio tenga su boleta”, expresó mirando a la cámara Nanni implorando por votos y voluntades que lo ayuden a sostener su estructura, develando el estado de desesperación de quien, con pocos adeptos pese al apoyo de parte de la maquinaria del poder local, presiente que va a perder.

    Y es que es difícil sostenerse con firmeza y seguridad, cuando el precandidato a diputado nacional que lleva en la boleta a Patricia Bullrich como precandidata a presidenta, no tiene nada fáctico y sólido para mostrar como plataforma de campaña, excepto que en ocho años de estar atornillado al sillón de privilegio en la Cámara de Diputado de la Nación no presentó ninguna ley de relevancia quien demasiado premio se agenció en casi una década: que le paguemos el millonario sueldo como diputado nacional a uno de los más vagos e improductivos del honorable recinto del Congreso de la Nación.

    Hoy asistimos a nuevo papelón de desesperación del gran mentiroso y estafador de la política salteña, el presidente de la Unión Cívica Radical en Salta, quien vendió el partido y traicionó a sus correligionarios por tranzar con el poder del gobernador de turno.

    Y a pesar de contar con el saencismo más puro en su boleta de Juntos por el Cambio, a sabiendas de la costumbre del Gobernador de poner siempre «un huevo en cada canasta», el precandidato de Bullrich tiene que salir a implorar votos pese a tener a parte de la estructura salteña oficial dentro de su equipo, a través de la semilla del saencismo instalada en la figura de la advenediza paracaidista Eugenia De Vita, la hija del periodista siempre operador del poder Tito De Vita, el más beneficiado con la pauta.

    Sabido es que la joven trabaja como secretaria de Sáenz desde sus 18 años, y que hoy se lanza nada menos que como prencandidata a diputada nacional sin tocar tronera, sin carrera política, sin militancia, sin conocimientos, recorrido ni sensibilidad social, de quien solo se sabe que viaja por el mundo ostentando su muy buen pasar económico y su estilo de vida.