[VIDEO] Llanto e impotencia de la vecina salteña amenazada por el Gobierno de Sáenz por denunciar el pésimo servicio del agua

    DNI Salta.-. Tras la muerte de una niña de 5 años por Salmonella como consecuencia del abandono y de los peligros que representan el deficiente servicio de Aguas del Norte, Natalia Saravia, quien viene desde hace tiempo luchando sin ser escuchada, manifestó en DNI RADIO 103.7 Mhz. su hartazgo ante la falta de empatía de la clase política y la corrupción.

    Natalia Saravia es la vecina salteña que alzó la voz de miles de salteños que padecen a diario la falta de agua, la pésima calidad del servicio de Aguas del Norte y las malas condiciones de higiene y las enfermedades que se transmiten a través de la contaminación con la que llega el líquido y vital elemento a los hogares de miles de usuarios.

    Natalia es una vecina común del barrio Grand Bourg a la que le duele la injusticia, que fue noticia hace unos meses por ser víctima de la persecución del Gobierno provincial por animarse a denunciar y a exponer el espantoso servicio de la empresa prestadora del Estado, que hoy funciona como una deliverada caja pública de la cual viven un sinfín de funcionarios acomodados y sin ningún tipo de idoneidad en la materia, como es entre otros Ignacio Jarsún, el actual titular.

    Natalia, luego de conocer los resultados de los análisis que realizaron al agua, realizó una denuncia pública contra la empresa, que tiene problemas en toda la provincia. Resolvieron realizar con los vecinos del barrio un fondo común y acudir de forma particular a un laboratorio, cuyos resultados sobre la calidad del agua, dejó a todos consternados, ya que exponía la presencia de bacterias como salmonella y escherichia coli.

    Tras la denuncia, Saravia fue perseguida y amenazada por el Ejecutivo de la Provincia, que decidió a través de su aparato judicial embestir contra una simple vecina y contradenunciarla, negando lo que estaba a la vista y aquello de lo que se quejan a diario miles de salteños.

    Tras varios meses, Natalia Saravia realizó una preocupante publicación en su cuenta personal de Instagram manifestando estar cansada y abatida en su lucha sabiendo que existe el miedo colectivo que impide el compromiso, la impunidad y una corrupción que literalmente mata, luego de conocer que una niña salteña de apenas cinco años murió como consecuencia de la Salmonella por el mal estado del agua que prové la empresa estatal Aguas del Norte.

    Tras esta publicación, Natalia Saravia visitó en vivo el estudio de DNI RADIO 103.7 Mhz.,. donde se emocionó y se quebró en llanto de la impotencia en varias oportunidades.

    Con la voz entrecortada por el dolor que le provoca la impunidad, Natalia, madre de dos hijos pequeños, apuntó a la persecución del Gobierno provincial, a los aprietes y a la falta de respuesta que la terminaron agotando, a la ausencia de avances, como también a la falta de compromiso y al miedo de la gente a denunciar, levantarse y luchar colectivamente por aquello que padecen miles. Y explotó en llanto por sentirse luchando sola contra molinos de viento.

    «Yo tenía mucho miedo por la persecución que viví. Cuando me reuní con la gente de Aguas del Norte la pasé muy mal. Me llamaron cientos de personas internadas con Salmonella por el agua. Hay gente que la pasa muy mal porque la enfermedad le pega muy fuerte. Al Gobierno de la Provincia y a la empresa no le importa la gente porque no tiene empatía, y yo personalmente no puedo hacer nada. Basta de dar vueltas por donde no es, hay que actuar, solucionar y dejar de apretar y culpar a gobiernos anteriores», expresó Natalia entre sollozos en diálogo en vivo con DNI RADIO 103.7 Mhz.

    «Esta situación me quita todas las energías, lo de la chiquita que murió me dejó devastada. No entiendo cómo hacen los funcionarios para estar donde están sin hacer nada y sin que les importe nada la salud de la gente. No hay siquiera campañas de conscientización cuando hay un problema grave que no se lo está admitiendo y no están haciendo nada. Entiendo a la gente que tiene miedo, porque cuando vos te animás a denunciar, la pasás mal y sufrís. Y tienen miedo por sus trabajos. Yo siento que no logré nada y todo se volvió en contra mía. Este desastre se podía haber prevenido y evitado», se lamentó la vecina salteña.

    «El 70 por ciento de los usuarios de agua de Salta no tienen medidor y pagan a ojo. Casi todos los políticos entraron pobres, eran muertos de hambre, y hoy son millonarios a costa del Estado, uno los conoce quiénes son. Mucha gente aspira por eso a entrar a trabajar en el Gobierno, para estar acomodados y tranquilos de por vida, y para robar, y eso es lamentable. Tenemos que aprender a ejercer la condena social contra estos funcionarios. Los sueldos que ganan son pesos que faltan en la salud, en las escuelas, en las obras», se indignó.

    «No doy más. Siempre me creí muy fuerte, siempre fui muy alegre y llena de energías. Pero con toda esta situación no doy más, estoy agotada, me agotó esta lucha que no lleva a ningún lado y sentir que uno está solo y que la sociedad no salte ni despierte por todo lo que está sufriendo. Esto me sacó todo. Y no es justo. Yo me cargué este tema del agua como una responsabilidad con la sociedad, pero no puedo más. No se logra nada, no vamos a ningún lado y nadie se la juega porque esto cambie. A mí me ganaron, pero quiero que a la gente no le ganen», exteriorizó, inundada y llanto, Natalia Saravia en su extenso diálogo en vivo con Abel Díaz para DNI RADIO 103.7 Mhz.

    «Cuando quise acudir a los medios nacionales me reconocieron que Salta está totalmente blindada», concluyó.