DNI Salta.- “Cuando terminé mi mandato de diputado provincial me puse a trabajar de remisero”. La frase pinta de cuerpo entero al precandidato a diputado nacional Oscar Díaz, quien con humildad pretende pelearle a la monstruosa estructura de Pablo Outes y Gustavo Sáenz en las PASO del 13 de agosto.
Con la humildad com bandera, se abre paso de cara a las elecciones PASO del 13 de agosto como precandidato a diputado nacional, Oscar Díaz.
Representando a la Lista C 503 de Unión por la Patria, se trata del único espacio que no llevará precandidato a presidente en su boleta, priorizando las convicciones a los intereses electoralistas.
Oscar Díaz, oriundo de Cachi, precandidato a diputado nacional en segundo término, acompañando a María Morales, por el partido Unión por la Patria, en la lista Unión por la Felicidad de Salta, visitó el estudio de DNI RADIO 103.7 Mhz. Propone reivindicar al trabajador rural y del ancho y postergado interior de la provincia.

Díaz se presenta como un precandidato que pretende romper con la hegemonía dominante de la mayoría alineados al poder de turno de Gustavo Sáenz, a través de las listas oficiales y de sus colectoras dentro de una falsa oposición que pinta de cuerpo entero el mapa electoral, que tiene a Pablo Outes como el representante de esa casta que cuenta con toda la maquinaria y las estructura del poder a su favor.
“La gente en el interior quiere trabajar, pero no lo dejan. Una de las propuestas que tenemos es que haya una compensación en los impuestos y en el transporte para los productores del interior. Planteamos la igualdad. Los slogans del Gobierno son bonitos, anuncian que se acabaron las escuelas rancho y siguen existiendo, eso es muy triste. Necesitamos conectividad en Rivadavia, en los Valles Calchaquíes, y también en los barrios populares de Salta capital, y no la hay por falta de voluntad del Gobierno”, expresó el precandidato a diputado nacional.
“Cuando terminé mi mandato de diputado provincial me puse a trabajar de remisero”
“La gente tiene le bronca a la clase política. Y nuestro desafío es que nuestra voz, la de los trabajadores del interior, sea escuchada. En la Cámara de Diputados debe haber gente con valores, honestos y con sentido de común, más allá del título que tengan. Yo fui diputado provincial, y cuando terminó mi mandato me dediqué a ser remisero, haciendo viajes de Cachi a Salta», reveló.
«Hubo gente que me trató de tonto por no ‘robar’ ni hacer negocios. Pero mi convicción siempre será defender lo que aprendí en mi casa, defender los valores, la honestidad y trabajar para mis similares. La política es una vocación, no es aprovecharse de algo para conseguir algo más”, fue el claro concepto de Oscar Díaz, un distinto de la política.









