Una pista clandestina, vuelos irregulares y vínculos con el poder del fútbol

DNI Salta.- En el corazón del departamento Alberdi, donde el monte santiagueño domina el paisaje y la presencia estatal es escasa, se gestó uno de los expedientes más sensibles de los últimos años. Lo que comenzó como una denuncia por usurpación de tierras rurales derivó en una investigación de la Justicia Federal que expuso una presunta red de vuelos clandestinos, pistas improvisadas y un entramado societario con ramificaciones en el poder deportivo nacional.

La causa fue impulsada inicialmente por la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) y puso el foco en un paraje rural conocido como “Ahí Veremos”, donde los investigadores detectaron indicios de una operatoria aérea fuera de todo control oficial. El predio, cuya titularidad y manejo operativo fueron objeto de análisis, habría funcionado como un punto clave para el aterrizaje y despegue de aeronaves no declaradas.

37 vuelos bajo sospecha

Según los registros del sistema de Tránsitos Aéreos Irregulares (TAI), entre 2012 y 2018 se detectaron al menos 37 vuelos irregulares en la zona. El pico de actividad se concentró en 2017, cuando los reportes encendieron las alertas de los organismos de seguridad por la frecuencia y persistencia de los movimientos aéreos en un área sin actividad aeronáutica formal.

Para corroborar esos datos, la Gendarmería Nacional desplegó tareas de inteligencia con drones y personal encubierto. El informe firmado por el primer alférez Norberto Omar Ghighlione resultó clave: allí se describió la existencia de una superficie apta para avionetas, huellas compatibles con aterrizajes y movimientos logísticos que no se correspondían con tareas agropecuarias, sino con operaciones de carga y descarga aérea.

El nombre de Toviggino y las sociedades

El expediente incorporó el nombre de Pablo Toviggino, actual tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y hombre de extrema confianza de Claudio “Chiqui” Tapia. Su aparición no se dio por presencia física en el lugar, sino a partir de un entramado societario. La investigación puso la lupa sobre la empresa HT SRL, vinculada al dirigente y señalada como posible responsable del control operativo del campo.

En ese esquema también aparece Gabriel Gorosito, identificado por los investigadores como quien impartía órdenes en el terreno. La combinación de vuelos no declarados, manejo de tierras rurales y figuras influyentes del ámbito dirigencial le otorgó a la causa una dimensión institucional que, según fuentes judiciales, influyó en su posterior estancamiento.

Deriva judicial y vínculos con el narcotráfico

Pese al peso de las pruebas técnicas, el expediente atravesó un prolongado peregrinaje judicial: pasó por Campana, luego por Catamarca y finalmente recaló en Santiago del Estero. En ese recorrido, la investigación se cruzó con otros nombres de peso del crimen organizado regional, como Eva Portillo de Quiñones, alias “La Tía”, vinculada a la logística del narcotráfico a gran escala.

Una de las hipótesis centrales sostuvo que el campo funcionaba como engranaje logístico dentro de una red de transporte aéreo ilegal, aunque la causa nunca alcanzó una resolución definitiva ni una sentencia.

Un expediente sin cierre

Hoy, la pista de “Ahí Veremos” permanece como un símbolo de las causas que quedan suspendidas. Mientras los sistemas de control aeroespacial continúan registrando movimientos irregulares en la frontera norte, este expediente sigue siendo consultado en investigaciones paralelas por lavado de dinero.

Los registros judiciales dejan constancia de que la pista existió, los vuelos se realizaron y los vínculos societarios quedaron documentados, aun cuando el proceso no haya avanzado hasta un cierre judicial.