Sorpresa en el norte: abandonan 200 kilos de cocaína en menos de 24 horas y apuntan a un posible mensaje narco

DNI Salta.- En menos de un día, las fuerzas federales secuestraron 200 kilogramos de cocaína en distintos puntos del norte salteño, en circunstancias que generaron asombro y especulación entre las autoridades locales y especialistas en seguridad de frontera. Lo más llamativo: la droga fue abandonada sin resistencia por sus portadores, en hechos que algunos creen no fueron simples huidas, sino señales deliberadas.

El primer hallazgo ocurrió en la madrugada del lunes, en el paraje La Loma, cercano a la localidad de Aguaray. Allí, efectivos del Escuadrón 54 de Gendarmería Nacional realizaban tareas preventivas sobre la Ruta Nacional 34 cuando detectaron a un grupo de personas que transportaban mochilas y bolsas de arpillera. Al acercarse para una inspección, los individuos —presumiblemente “mochileros” del narcotráfico— abandonaron la carga y huyeron hacia la zona montuosa, aprovechando la oscuridad y el terreno difícil.

Tras un operativo de rastrillaje, los agentes hallaron tres mochilas y cuatro bultos ocultos entre la vegetación. En presencia de testigos, procedieron a la apertura de los paquetes y encontraron 100 ladrillos de una sustancia blanca compacta, que más tarde fue confirmada como clorhidrato de cocaína. La intervención quedó a cargo de la Fiscalía Federal Descentralizada de Tartagal.

Horas más tarde, se produjo un segundo hecho igualmente desconcertante. En las afueras de Aguaray, otros 100 kilos de cocaína ya embalados fueron abandonados a plena vista, sin indicios de persecución ni presencia policial inmediata en la zona. Este caso sorprendió incluso más a las fuentes cercanas a la seguridad de frontera.

«No creo que alguien esté dispuesto a pavimentar una calle de Aguaray con clorhidrato de cocaína solo porque tuvo miedo de ser atrapado. Esto fue un mensaje claro«, expresó con ironía y preocupación un agente con larga trayectoria en la región. «Abandonaron un embarque preparado, listo para su distribución. Algo falló, pero no fue un simple error de cálculo.»

La hipótesis que empieza a ganar terreno entre los investigadores es que ambos casos podrían estar conectados, ya sea como parte de una misma operación frustrada o como una advertencia dentro del mundo del narcotráfico. La modalidad de abandono, el tipo de embalaje y la cercanía temporal y geográfica entre ambos episodios refuerzan esta teoría.

El secuestro de semejante cantidad de droga no es menor: 200 kilos de cocaína representan millones de dólares en el mercado ilegal, y su pérdida seguramente tendrá consecuencias en las estructuras criminales implicadas. Las autoridades no descartan que pueda tratarse de una guerra interna entre bandas, una filtración de información, o incluso una estrategia para distraer a las fuerzas federales mientras se mueve un cargamento aún mayor por otra ruta.

Mientras tanto, en los pasillos judiciales y en los retenes de frontera, se multiplican las preguntas: ¿Qué falló en la operación narco? ¿Por qué la droga fue abandonada? ¿Qué significa este gesto inusual en un contexto donde cada gramo cuenta?

Las investigaciones están en curso, pero en el norte salteño todos coinciden en algo: esto no fue casualidad.