Rescatan en Colombia a 17 menores pertenecientes a la secta Lev Tahor

DNI Salta.- El operativo realizado en el municipio de Yarumal (Antioquia) volvió a colocar bajo análisis a la secta judía ultraortodoxa Lev Tahor, tras el rescate de 17 menores de edad que se encontraban bajo el control del grupo. Cinco de ellos tenían alerta internacional de Interpol por presuntos delitos de secuestro y trata de personas.

Según datos de Migración Colombia, en total fueron identificadas 26 personas, todas extranjeras. Los menores serían originarios de Guatemala, Estados Unidos y Canadá; algunos habrían sido trasladados sin consentimiento, bajo argumentos religiosos. Tras ser rescatados, fueron derivados al Centro Facilitador de Servicios Migratorios de Medellín, donde reciben contención psicológica y asistencia integral.

Un historial de conflictos y desplazamientos

Lev Tahor, fundada en 1988 por el rabino Shlomo Helbrans en Jerusalén, acumula décadas de denuncias y traslados forzados. Luego de problemas legales en Israel, el grupo se radicó en Estados Unidos, donde Helbrans fue condenado por secuestro en los años 90. Tras su deportación, la comunidad se mudó a Canadá, donde también fue investigada por negligencia infantil, condiciones sanitarias deficientes y falta de escolarización.

Más tarde se trasladaron a Guatemala, donde el nivel de denuncias escaló. En 2024, las autoridades rescataron allí a 160 niños en un asentamiento de la secta. Varios líderes, incluido Nachman Helbrans, hijo del fundador, fueron detenidos por trata y abuso de menores.

En los años siguientes, Lev Tahor intentó asentarse en México, Rumania, Macedonia y Turquía, siendo expulsados en distintas ocasiones. Incluso solicitaron asilo político en Irán, sin éxito.

Llegada a Colombia y reacción comunitaria

En octubre, los integrantes del grupo se instalaron en Yarumal, donde vecinos alertaron sobre su presencia debido a su estilo de vida cerrado y a prácticas comunitarias llamativas. Esto derivó en la intervención de Migración Colombia.

Desde la comunidad judía colombiana se pronunciaron de inmediato: su representante, Marcos Peckel, aclaró que Lev Tahor no tiene vínculos con el judaísmo institucional del país y que sus prácticas contradicen las normas religiosas tradicionales.

Reglas estrictas y denuncias previas

El grupo sigue normas extremadamente rígidas: las mujeres visten completamente cubiertas de negro, los hombres también usan indumentaria oscura con barba larga y sombreros, y se evita el uso de toda tecnología. Siguen dietas ultraestrictas, rechazan alimentos industrializados, no consumen pollo ni ciertos vegetales, y los niños tienen prohibidas las golosinas comerciales.

Exmiembros han denunciado castigos físicos a menores, matrimonios forzados y fuerte control psicológico. Los líderes de la secta niegan estas acusaciones y sostienen que son víctimas de persecución.

El operativo en Yarumal reactivó las alertas internacionales y volvió a mostrar la vulnerabilidad a la que habrían sido expuestos niños y adolescentes dentro de esta comunidad.