DNI Salta.– Luego de dos jornadas y media de suspensión, el servicio de chalanas entre Aguas Blancas (Salta) y Bermejo (Bolivia) retomó su funcionamiento, reactivando una conexión clave para el comercio diario y el tránsito de vecinos a ambos lados de la frontera. La interrupción se había producido por la crecida del río Bermejo, que obligó a frenar la actividad por razones de seguridad.
Con la reanudación llegaron también cambios que impactaron de lleno en el bolsillo de los usuarios. Desde las cooperativas que operan el transporte fluvial informaron que el valor oficial del pasaje quedó fijado en 10 bolivianos por persona y 15 bolivianos por lona. Así lo explicó Luis Chosgo, integrante de la cooperativa Eduardo Abaroa, quien señaló que esos son los precios acordados para esta etapa de funcionamiento.
Sin embargo, comerciantes argentinos que utilizan el cruce de manera cotidiana denunciaron que los montos cobrados en la práctica serían sensiblemente más altos. Según esos testimonios, el cruce hacia Bermejo puede llegar a costar hasta 7 mil pesos argentinos, el regreso alrededor de 5 mil pesos y el traslado de mercadería bajo lona alcanzaría incluso los 10 mil pesos por viaje.
Desde el sector de los transportistas justificaron los incrementos en las condiciones excepcionales de operación. Dianeth Flores, representante de la cooperativa Trébol, explicó que la temporada de crecida obliga a modificar la logística habitual. “Se está trabajando con motores de mayor potencia, de 40 HP, lo que incrementa el consumo de combustible y el costo de operar”, indicó. También remarcó que, por razones de seguridad, se redujo tanto la frecuencia de viajes como la cantidad de pasajeros por cruce.
Las explicaciones, sin embargo, no lograron desactivar el malestar. Para sectores vinculados al comercio fronterizo, el aumento carece de controles efectivos y genera un impacto directo en una economía ya golpeada por las restricciones y las fluctuaciones cambiarias. La ausencia de una tarifa unificada y claramente visible volvió a encender las críticas.
En ese marco, Víctor Sánchez, presidente del Comité Cívico, calificó la situación como arbitraria y reclamó la intervención de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) de Bermejo. “Se había prometido que con la incorporación de más cooperativas el pasaje iba a bajar, pero ocurrió exactamente lo contrario: todas acordaron aumentarlo”, sostuvo.
Mientras el caudal del río continúa descendiendo y el cruce se normaliza de manera gradual, el eje del conflicto quedó centrado en el costo del servicio y en la posibilidad de que las autoridades intervengan para ordenar una actividad esencial para la dinámica social y comercial de la frontera norte salteña.











