DNI Salta.- A través de un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, respondió a los pronunciamientos del mandatario estadounidense Donald Trump y del secretario de Estado Marco Rubio, con declaraciones que generaron fuerte repercusión política y mediática en su país.
En su publicación, Petro afirmó que, en defensa de la patria, estaría dispuesto a tomar nuevamente las armas, pese a haber jurado no hacerlo desde la firma del acuerdo de paz de 1989. En ese marco, recordó su experiencia en la clandestinidad y sostuvo que su compromiso es con la soberanía nacional.
El mandatario también advirtió que cualquier miembro de las Fuerzas Armadas que priorice intereses extranjeros por sobre la bandera colombiana debe retirarse de la institución, al sostener que la Constitución obliga a la fuerza pública a defender la soberanía popular.
Petro rechazó de forma categórica las acusaciones que lo señalan como ilegítimo o vinculado al narcotráfico. Aseguró que su patrimonio es público, limitado a su vivienda familiar, y que sus ingresos coinciden con su salario como jefe de Estado.
En otro tramo del mensaje, expresó su confianza en el pueblo colombiano y afirmó haber solicitado que se lo defienda ante cualquier acto violento o ilegítimo. En ese contexto, pidió a la fuerza pública no disparar contra la población, pero sí hacerlo frente a un eventual “invasor”.
El presidente colombiano sostuvo que sus declaraciones no son improvisadas y cuestionó a Marco Rubio por desconocer la historia del país. Reafirmó su confianza en los soldados colombianos, a quienes definió como herederos del ideario de Simón Bolívar.
Las expresiones del jefe de Estado provocaron reacciones inmediatas en el arco político. La senadora María Fernanda Cabal, del Centro Democrático, cuestionó duramente a Petro y reclamó respeto por la Constitución y la ley, al tiempo que vinculó la política de “paz total” con el avance del narcotráfico.
En el cierre de su publicación, Petro advirtió a Trump y Rubio que se enfrentan a “un comandante del pueblo” y remarcó que la Constitución lo establece como comandante supremo de las Fuerzas Militares y de Policía, descartando cualquier intento de desconocer esa autoridad.
Finalmente, defendió la política de su gobierno contra el narcotráfico, al asegurar que se logró la mayor incautación de cocaína de la historia y que avanza un plan de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, que ya alcanza unas 30 mil hectáreas en todo el país.










