Murió Severo Báez, maestro de ceremonias del Carnaval y voz ancestral de Salta

DNI Salta.- La caja se queda sola. Este miércoles 15 de enero, a las 9.30 de la mañana, falleció Severo Báez, maestro de ceremonias del Carnaval, coplero y referente indiscutido de la cultura ancestral salteña. Su canto, sus letras y la picardía de sus rimas quedarán ahora en la memoria viva de quienes lo acompañaron en cada ritual dedicado a la Pachamama, al Diablo del Carnaval y al misterio del Día de las Almas.

Desde las primeras horas, comenzó a gestarse lo que muchos ya llaman el “funeral mayor” de Salta. Copleros de la Puna, chirleras de los valles intermedios y comparsas del Valle de Lerma iniciaron el camino para despedir al hombre que supo ponerle voz y ceremonia a las raíces del norte argentino.

Severo será velado en su casa de Villa Primavera, donde el dolor se transformará en canto, baile y poesía, tal como lo expresó en vida. Desde ahora, cada ceremonia también llevará su nombre: Severo ya forma parte de su Pachamama.

Nacido en Brealito, en el corazón de los Valles Calchaquíes, llegó a la ciudad de Salta a los 14 años para ayudar a su familia. Pastor y trabajador rural, jamás se apartó de sus raíces. Con el tiempo, su voz se convirtió en una de las más respetadas y queridas dentro de la cultura popular del norte.

Durante décadas fue un difusor incansable de la copla y la baguala, expresiones profundas de la identidad ancestral. Integrante de Los Bagualeros del Norte Argentino, llevó el canto de los cerros, la Puna y los valles a escenarios de todo el país, de Latinoamérica y de Europa.

Junto a su esposa, Rafaela Gaspar, fundó el Centro de Residentes Vallistos y Puneños en Villa Primavera, un espacio comunitario que se consolidó como refugio cultural y lugar de transmisión intergeneracional. Allí se sostuvieron ceremonias, encuentros y celebraciones que mantuvieron vivas las costumbres ancestrales.

Uno de los momentos más significativos de su legado fue la celebración de la Pachamama. Cada 1° de agosto, su casa se abría a vecinos, copleros, artistas, turistas y medios de comunicación, convirtiéndose en un punto de encuentro que reafirmó año tras año el vínculo con la tierra y la memoria colectiva.

Desde ese mismo espacio impulsó también el Día de la Tradición, el Carnaval Grande y numerosos encuentros culturales, siempre con el objetivo de honrar las raíces y fortalecer la identidad del pueblo.

Con más de seis décadas de trayectoria, Severo Báez deja una huella profunda en la cultura salteña. Su voz, su palabra y su compromiso comunitario ya forman parte del patrimonio cultural vivo de la provincia.