DNI Salta.- El presidente Javier Milei se refirió por primera vez a la polémica generada tras la promoción de la criptomoneda $LIBRA, cuyo valor se desplomó en tiempo récord, afectando a miles de inversores. En su descargo, aseguró: «Yo no lo promocioné, lo difundí», aunque admitió que el episodio le significó «un cachetazo».
Milei insistió en que «no tiene nada que ocultar» y minimizó la cantidad de afectados, desmintiendo que fueran 44.000 personas y asegurando que en el peor de los casos serían 5.000, con «chances remotas» de que hubiera argentinos entre ellos. También afirmó que se trata de «personas hiper especializadas» en inversiones de riesgo.
«El Estado no juega ningún rol»
El presidente defendió su accionar y enfatizó que quienes participaron del proyecto conocían los riesgos. Comparó la inversión en $LIBRA con «el que juega a la ruleta rusa y le sale la bala» y subrayó que el Estado no debe involucrarse, ya que se trata de «un problema entre privados».
Milei explicó que su intención fue simplemente «darle difusión» a una herramienta para financiar emprendedores digitales y aclaró que cuando surgieron acusaciones de que su cuenta había sido hackeada, decidió fijar el tuit para demostrar que la publicación era suya. «Ante los comentarios negativos que aparecieron, lo que hice fue quitar el tuit», relató.
Su vínculo con el creador de $LIBRA y la investigación en marcha
El mandatario explicó que conoció a Hayden Mark Davis, creador de $LIBRA, en un evento de tecnología y que este le presentó la idea de una plataforma para financiar proyectos sin acceso al crédito formal. «Nosotros estamos muy comprometidos en impulsar ese tipo de proyectos», justificó.
Sobre las acusaciones de que Davis pudo haber cometido una estafa, Milei sostuvo que «será la Justicia quien lo determine», ya que él no es un experto en criptomonedas. También informó que pidió a la Oficina Anticorrupción que investigue si incurrió en algún delito.
Milei cargó contra la oposición
El presidente negó haber cometido un error y afirmó que «obró de buena fe», aunque reconoció que a partir de ahora deberá «levantar murallas y poner filtros» para evitar situaciones similares. También sugirió que el caso podría haber sido utilizado políticamente en su contra.
En cuanto al pedido de juicio político impulsado por sectores de la oposición, Milei lo desestimó, asegurando que el kirchnerismo «nunca explicó qué pasó con los 600 palos verdes que se llevó Kirchner a Santa Cruz». También arremetió contra Cristina Fernández de Kirchner, a quien calificó de «estafadora, verdaderamente chorra y dos veces condenada».
Por último, aseguró que no teme a los ataques políticos y que «el problema lo tienen ellos». Mientras tanto, la investigación sobre el caso $LIBRA sigue en curso y aún quedan interrogantes sobre el impacto del escándalo.










