Media sanción para Ficha Limpia en Diputados en medio de fuertes cruces políticos

DNI Salta.- La Cámara de Diputados aprobó anoche con 144 votos a favor, 98 en contra y 2 abstenciones el proyecto de Ficha Limpia, que impide que personas condenadas en segunda instancia por delitos de corrupción puedan postularse a cargos públicos. Ahora, el proyecto deberá ser tratado en el Senado.

El debate estuvo marcado por acusaciones cruzadas. Desde Unión por la Patria (UP) denunciaron que la medida busca «proscribir» a Cristina Kirchner, mientras que el oficialismo y la oposición dialoguista aseguraron que la iniciativa tiene más de una década de historia y no está dirigida contra una persona en particular.

La norma establece que la inhabilitación regirá para aquellos condenados en segunda instancia, siempre que la sentencia haya sido dictada al menos 180 días antes de las elecciones generales. En el actual calendario electoral, la fecha límite es el 29 de abril, lo que afectaría directamente a la ex presidenta, condenada en noviembre pasado en la causa Vialidad.

Desde el oficialismo, el diputado Nicolás Mayoraz (LLA) defendió la propuesta asegurando que «no se trata de proscripción, sino de transparencia», mientras que su par radical Karina Banfi calificó la aprobación como «una carrera de obstáculos que llevó casi una década».

Por el contrario, Vanesa Siley (UP) advirtió que la medida es «una limitante a la soberanía popular», mientras que Eduardo Valdés cuestionó la imparcialidad del Poder Judicial al afirmar que «no hay ficha limpia con justicia sucia». Desde la izquierda, Nicolás del Caño criticó que la norma le otorga al Poder Judicial el poder de decidir quién puede ser candidato.

El oficialismo descartó las acusaciones de persecución política. Juan Manuel López (Coalición Cívica) rechazó la teoría del lawfare, mientras que Paula Oliveto sostuvo que «Ficha Limpia no es contra Cristina Kirchner, sino contra la corrupción».

En el cierre del debate, Germán Martínez (UP) ratificó la postura de su espacio al señalar que la ley busca «correr a Cristina y al peronismo del escenario electoral».

Ahora, el futuro del proyecto dependerá del Senado, donde su aprobación enfrenta un escenario más incierto.