Las lluvias provocaron crecidas, daños en obras y rescates en distintos puntos de Salta

DNI Salta.- Las intensas lluvias registradas entre el sábado y el domingo en Salta generaron una rápida crecida de ríos y arroyos, con consecuencias en distintos puntos del área metropolitana. El escenario incluyó obras públicas afectadas, familias asistidas por inundaciones y múltiples operativos de rescate ante el avance del agua.

Uno de los episodios más delicados se produjo sobre el río Vaqueros, donde la fuerza de la correntada impactó de lleno en una obra en ejecución que había sido visitada días atrás por el gobernador Gustavo Sáenz y cuya finalización estaba prevista para abril. La crecida fue repentina y provocó el colapso de la costa, arrastrando parte de la infraestructura instalada en el lugar.

Alejandro Salvatierra, encargado de la obra, explicó que el aumento del caudal fue tan veloz que no hubo margen de maniobra. La corriente se llevó un tráiler utilizado como depósito de herramientas, un grupo electrógeno y baños químicos. “El río creció muy rápido y nos llevó todo”, señaló, al tiempo que aclaró que no se trataba de una vivienda. Si bien el tráiler pudo ser recuperado, advirtió que la continuidad de los trabajos dependerá de la evolución del clima.

El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional indica que las lluvias podrían extenderse al menos hasta el próximo domingo, lo que mantiene en alerta a trabajadores y vecinos de zonas ribereñas. Con el correr de las horas, el río Vaqueros continuó erosionando ambas márgenes, tanto del lado de la localidad homónima como del sector que limita con la ciudad de Salta.

En ese contexto, 29 familias debieron ser asistidas por anegamientos, aunque las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas fatales durante el fin de semana ni en las primeras horas del lunes.

Los operativos de rescate se replicaron en distintos puntos. El responsable de prensa de la Policía de Salta, Flavio Peloc, informó que dos personas fueron auxiliadas en el río Vaqueros. En tanto, en el río La Caldera, efectivos debieron intervenir para rescatar a un hombre y a su hija, además de otra persona, en procedimientos que demandaron entre dos y tres horas debido a la fuerza del agua.

Una situación similar se vivió en Campo Quijano, donde la crecida del río Puyil dejó aisladas a unas 30 personas. Para evacuarlas, los equipos de emergencia montaron una tirolesa improvisada que permitió el cruce desde el otro margen, en una maniobra compleja por las condiciones del terreno y el caudal.

Ante este panorama, las autoridades reiteraron la recomendación de evitar la cercanía con ríos y arroyos, incluso en zonas habitualmente utilizadas con fines recreativos. El caudal elevado y la inestabilidad de las márgenes representan un riesgo constante mientras persistan las condiciones climáticas adversas, indicaron fuentes oficiales.