La «fiesta» de cargos millonarios y el perverso despilfarro de Sáenz y Emiliano dejan un sistema de salud colapsado y a los salteños tirados y clamando de dolor

DNI Salta.- DNI SALTA recorrió en vivo el desolador escenario vivido anoche en el Hospital del Milagro, producto de un sistema de salud colapsado y guardias repletas. Salteños en medio de la calle, tirados en el suelo y desmayados por síntomas de dengue sin atención médica. Esto se da en un perverso contexto de cientos de profesionales médicos echados por el Gobernador para priorizar los privilegios de su millonaria planta política y de los alrededor de 700 nombramientos y falta de políticas de prevención del intendente.

La noche del miércoles, la guardia del Hospital del Milagro ofrecía un panorama desolador: filas de enfermos con síntomas fuertes de dengue tirados en la calle, clamando de dolor y desmayados en plena calle, en las puertas del nosocomio público, con una fila de casi cien metros hasta la Avenida Belgrano, ya que la sala de guardia se hallaba repleta y desbordada.

Una transmisión en vivo de DNI SALTA evidenciaba el espanto de cómo el Hospital del Milagro colapsado de gente con síntomas de dengue. Pacientes afrontaron más de cinco horas de espera y en menos de una hora se desmayaron tres personas en la puerta del hospital con fuertes síntomas, fiebre y desvanecimiento, y sin atención médica ante la falta de profesionales y un establecimiento totalmente colapsado, situación similar a la que se vive en los centros de salud y en el resto de los hospitales de referencia.

Al no tener lugar en la sala de guardia, muchos de los salteños que clamaban por atención esperaban sentados o acostados, tirados en el piso, ofreciendo una triste escenografía de la Salta desigual.

Cabe remarcar que en las últimas semanas el Gobernador Gustavo Sáenz echó a cientos de profesionales médicos de toda la provincia ajustando en la salud de los salteños, y no en la millonaria planta política. A todo esto, no le bajó el sueldo a los diputados y senadores provinciales, a los ministros ni a los jueces… ni a él mismo.

Y la situación dramática y ya diaria en los hospitales públicos contrastan sideralmente con la injusticia de los sueldos millonarios de clase alta y el ensanchamiento gigantesco de la planta de funcionarios públicos en la provincia y en el municipio, mientras que la gente humilde, que no cuenta con una obra social, se atiende por los casos de dengue tirados en el piso porque el hospital público está totalmente desborado.

Esta situación es tendencia en toda la provincia: cuando debería ingresar más gente, Sáenz echa a personal esencial, siguiendo la línea clara de no tocar los privilegios de sus familiares, amigos y beneficiarios de cargos de favor. Y como consecuencia, al costo lo pagan los sectores esenciales y el ciudadano común, que cada vez que se enferma en el contexto de una enfermedad viral tiene que atravesar una verdadera odisea.

Es menester recordar que Salta es una de las provincias con récord de casos positivos, y de acuerdo al Ministerio de Salud, hasta la fecha fallecieron por dengue dos personas. La compleja situación es tal que, hace algunos días, el Ministerio de Salud comunicó que se suspendían las cirugías programadas que no sean urgentes para evitar el uso de camas para las personas que lleguen con cuadros complicados por dengue.

Las políticas de exclusión del Gobernador Sáenz y el intendente Emiliano tienen un efecto directo en estos padecimientos que el salteño vive a diario.

Cero gestión, millones para sus amigos

No se puede soslayar que el intendente Emiliano asumió hace cuatro meses y no realizó un efectivo descacharrado ni trabajo de prevención en los barrios. Gozó de su triunfo electoral en mayo de 2024, y desde allí comenzó la transición y se paralizó todo lo que se venía haciendo de la gestión Bettina Romero en cuanto a balances, cuentas, actividades y gestión, y su gente comenzó desde entonces a tomar las riendas municipales. Casi un año de tiempo para gestionar y prever esta crítica situación. En diciembre asumió formalmente y todo siguió en la nada misma, sin rumbo, con un intendente priorizando solo el impuestazo para el ciudadano común y el acomodo en cargos con salarios opulentos a familiares y amigos.

Desde DNI SALTA te contamos días atrás cómo el intendente Emiliano nombró a dos hermanos de sus concejales y también al hermano de una secretaria personal, todos con sueldos de más de 1 millón y medio de pesos. Los decibeles en el CCM fueron en aumento al conocerse que los “comuneros”, todos puestos a dedo y con una figura que no existe en la Carta Orgánica Municipal, gozan de irracionales sueldos riéndose en la cara de los salteños de a pie, los que pagan las consecuencias y el ajuste.

Algunos de los ñoquis

El enojo creció todavía más entre los empleados municipales cuando se conocieron los nombres de quienes ocupan esos cargos selectos y antojadizos: entre otros, asumieron como “comuneros” Rossana Del Frari, hermana del concejal de variadas lealtades Martín Del Frari; y Matías Kripper, hermano del también concejal ultrasaencista y humorista televisivo Guillermo Kripper.

Otro de los nombrados “comuneros” que generó polémica es Facundo Ovalle, hermano de la secretaria de Desarrollo Social de Municipalidad, quien está denunciado por “estafa”, al ser señalado como empleado provincial y cobrar el Potenciar Trabajo.

Nombramientos a mansalva

En pocos meses, en lo que sí se movió Durand y sí creció es en edificar una obscena planta de nombrados por acomodo, llegando a los casi 700 nombramientos, una locura irracional para una incipiente conducción municipal sin gestión ni respuestas para la gente, marcando a las claras cuál es la prioridad del intendente que le «vendió» falsa empatía y sensibilidad a la gente durante su campaña.

Desde la Municipalidad depende la prevención, y Salta llegó a un número inédito de casos de dengue, mucho mayor al de otras provincias, con centros de salud y hospitales desbordados, mientras que la casta política salteña se les ríe en la cara.