DNI Salta.- Hubo además un crecimiento acelerado de jóvenes de 18 a 21 años encarcelados en dicho penal federal.
El Complejo NOA III, que se habilitó en julio de 2011 en la ciudad de General Güemes, con una capacidad de 200 plazas para mujeres y 288 para varones, es una de las unidades del Servicio Penitenciario Federal (SPF) que mayores incrementos registraron en su población carcelaria entre junio y septiembre. De acuerdo con un informe que acaba de publicar la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), en ese período el número de personas recluidas en el establecimiento del Valle de Siancas creció un 10%, acentuando los problemas de superpoblación de los que diera cuenta a comienzos de mes el fiscal general Eduardo Villalba, tras recorrer sus instalaciones junto a un equipo de especialistas del Ministerio Público Fiscal y constatar las condiciones de encierro que afrontan allí personas privadas de libertad.
Solo la Unidad Penitenciaria Federal 31 de Ezeiza, con un crecimiento del 34% en su población carcelaria, tuvo un aumento porcentual superior al del complejo de la provincia de Salta, aunque no en valores absolutos, ya que la cárcel de Güemes tuvo 47 nuevos ingresos y la citada unidad de la provincia de Buenos Aires solo 39 en los últimos tres meses.
Con esos registros, el Complejo NOA III es por estos días el centro penitenciario federal del país que mayor superpoblación de presos presenta. Ya a fines de septiembre tenía alojados 412 internos, número 43% mayor que la cantidad de plazas para varones con las que fuera habilitado hace 12 años.
Ese no es el único dato que llama la atención en el último informe trimestral de la Procuraduría de Violencia Institucional, a cargo del fiscal general Alberto Adrián María Gentili. En el Complejo Penitenciario Federal de General Güemes hay una mujer embarazada y otra que está alojada allí con su pequeño hijo.
En todas las cárceles federales que tiene el país son nueve las mujeres que están privadas de la libertad en esas condiciones, con una igual cantidad de niños y niñas que conviven con sus madres en situación de encierro. A ellas se suman ocho mujeres embarazadas detenidas bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal (SPF).
La Procuvin también hizo notar que jóvenes de 18 a 21 años constituyen el grupo que sufrió el mayor aumento de encarcelamientos entre junio y septiembre. En el período, la cantidad de jóvenes recluidos creció un impresionante 11,7%.
En contraste con los preocupantes indicadores del Complejo NOA III, durante el último trimestre en el conjunto del sistema carcelario se mantuvo relativamente estable la población penitenciaria, con un crecimiento leve (0,15%) respecto de junio. Entre ese mes y septiembre aumentó en un 5,5% la cantidad de personas encarceladas con condena y descendió un 5,8% el número de personas recluidas en condición de procesadas.
A nivel general, la sobrepoblación carcelaria promedió 4% en el período. La Procuvin señaló que «son 457 personas detenidas por encima de la capacidad de alojamiento informada por el SPF». En esa cifra la participación de la jurisdicción norteña es más que ostensible.
Del último informe trimestral de la Procuvin también surge que la cantidad de mujeres detenidas aumentó un 1,7% y que más de la mitad de mujeres y personas trans (el 58%) se encuentran detenidas sin condena.
En la franja de 18 a 21 años, el notorio aumento registrado en los encarcelamientos afectó mayormente a mujeres jóvenes, cuya población se duplicó en el período abarcado por el informe oficial. En este contexto, se advirtió que siete de cada 10 personas jóvenes están privadas de libertad en penales federales sin condena.
Fuente; El Tribuno









