El superclásico salteño fue para Central Norte por 2 a 0 ante Juventud y logró la clasificación

DNI Salta.- Central Norte celebró ayer en el estadio Martearena con una victoria de 2-0 sobre Juventud Antoniana en el clásico, asegurando su clasificación a la siguiente fase del Torneo Federal A.

El cuervo ganó en forma merecida, porque consolidó el juego con un esquema que presentó el entrenador Víctor Riggio, para el beneplácito de su gente.

De entrada nomás el conjunto azabache sacó ventaja por intermedio de Matías Sánchez, quien cuando recibió una habilitación en profundidad de Emanuel Giménez, pisando el área de enfrente, con un violento remate superó al arquero Guillermo Bachke.

Fue un latigazo a flor de piel del cual no se pudo recuperar el santo, que intentó establecer las conexiones vía Nahuel Curcio y José Vanetta, pero sin los acompañamientos esperados desde diferentes sectores de la cancha. Muy solo en la zona central, Jean Arraya confundió sus funciones cuando buscó clarificar las salidas. Entonces, el único camino que quedaba fue tratar de abastecer a los delanteros, quienes no respondieron en la medida esperada y los envíos largos facilitaron el trabajo defensivo de la última línea azabache.

En cada rebote la pelota quedaba en poder de los hombres que dirige el Tano Riggio, que con una labor ordenada marcaban el ritmo de juego, cuidando la diferencia parcial y para no sufrir los sobresaltos que pudiera trastocar el plan de trabajo que se había puesto en práctica para cumplir el compromiso con el adversario de toda la vida.

Asi, Emiliano Blanco no consiguió marcar el segundo tanto, pero el 1 a 0 a favor de Central Norte, al final de la primera etapa y con el que se fueron al descanso, reflejó lo acontecido en la parte inicial del encuentro.

El Buitre Espeche buscó corregir los desajustes con los ingresos de Enzo Vargas por José Romero y Nahuel Duarte por Cristian Farías. Martín Correa se ubicó unos metros más adelante por derecha en la zona media y se vio cierto progreso, que no alcanzó.

El once azabache continuaba siento más punzante. Y no extrañó que Cristian Chavarría, que suplantó a Juan Carrizo, al capturar un balón de frente al arco de Bachke, con un remate junto al poste derecho ampliara las diferencias para el cuervo.

Fue un golpe de nocaut para los antonianos. Allí medio que se sepultaron las esperanzas para dar vuelta la historia y significó una dura derrota.

La fiesta se instaló en las tribunas con los colores negro y blanco, porque en forma anticipada se cumplió el primer objetivo de la clasificación, y cuando aún restan tres fechas para el final de la etapa clasificatoria las ilusiones empezaron a dar cabida a un anhelo que se viene postergando desde hace mucho tiempo en el club de barrio Norte.

Pero, internamente, hacia falta en Central Norte un triunfo así.