DNI Salta.- La expresidenta de la Nación y actual titular del Partido Justicialista (PJ) nacional, Cristina Fernández de Kirchner, dispuso la intervención del PJ de Salta, generando un fuerte rechazo en la dirigencia local. La medida fue justificada desde el kirchnerismo como una acción necesaria para «poner orden» dentro del partido a nivel nacional, pero fue calificada como arbitraria e ilegal por el peronismo salteño, que anticipó que presentará impugnaciones judiciales.
La dirigencia del PJ salteño busca resolver la situación antes del vencimiento del plazo para la presentación de candidatos a las elecciones provinciales, fijadas para el 11 de mayo. Desde el kirchnerismo nacional expresaron su malestar, señalando que los dirigentes salteños «quieren estar con Dios y con el diablo».
El argumento central de Cristina Fernández para la intervención está vinculado con el comportamiento de los tres diputados nacionales electos por el PJ salteño: Pablo Outes, Pamela Calletti y Yolanda Vega. La expresidenta cuestionó que los legisladores votaron en sintonía con el gobierno de Javier Milei, alejándose de la línea tradicional del peronismo kirchnerista. Además, se destacó que los tres ocupan cargos dentro del PJ local, lo que agrava la situación en términos de disciplina partidaria.
Desde el PJ de Salta aseguran que el partido se encuentra en pleno funcionamiento y que la intervención responde más a un intento de disciplinamiento político que a una necesidad organizativa real. La medida fue recibida con sorpresa y rechazo, manifestado a través de un comunicado oficial del Consejo Provincial del PJ, donde se calificó la decisión como arbitraria y sin fundamentos válidos.
El titular del PJ salteño, Esteban «Tuty» Amat, actual presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, expresó en redes sociales su rechazo a la intervención. «Nos encontramos sorprendidos y desconcertados ante la arbitraria decisión de intervenir nuestro partido, el que se encuentra ordenado institucional, económica y jurídicamente. Es una medida inconsulta, sin fundamentos valederos, por lo que en forma inmediata buscaremos rebatirla ante la Justicia», señaló.
Los dirigentes locales sostienen que el PJ no es un «sello de goma» y que la decisión de Cristina Fernández busca castigar a quienes impulsan una mirada distinta dentro del peronismo, afectando la autonomía de los distritos provinciales. En una solicitada publicada por el justicialismo salteño, se reiteró el rechazo a la intervención y se ratificó el compromiso con un peronismo autónomo, con una visión federal y abierta al futuro.
En el documento, se enfatizó que «el peronismo salteño no se doblegará ante este ataque centralista y arbitrario. Creemos en un movimiento de contenido federal, abierto al futuro, no anclado a un pasado que en vez de aportar, obstruye el crecimiento de las provincias y de su gente».
La conducción del PJ de Salta denunció además la falta de democracia interna en la conducción nacional del partido y cuestionó la imposición de decisiones desde Buenos Aires sin respetar la voluntad de los afiliados de cada provincia. «Basta de centralismo y sectarismo multiplicado al extremo que va a destrozar nuestro partido», advirtieron.











