DNI Salta.- Un pozo petrolero fuera de control desde hace más de dos años en el área Puesto Guardián, ubicada en Pichanal, está generando un desastre ambiental sin precedentes. La situación, agravada por la inacción judicial, la falta de controles y la desinversión, afecta gravemente a la fauna, la flora nativa y la producción ganadera local. El pozo LO x-10, operado por President Petroleum, sigue derramando gases e hidrocarburos sin contención, pese a las reiteradas denuncias de pobladores y medidas ordenadas por la justicia.
Todo comenzó a viralizarse tras la difusión de videos de violentas erupciones de hidrocarburos y la presencia de animales muertos en las inmediaciones del pozo. Como respuesta, el Ministerio de Producción y Desarrollo Sustentable de Salta ordenó a la empresa limitar el acceso a la zona y contener de inmediato los derrames, algo que no fue cumplido.
La fiscal María Sofía Fuentes solicitó la intervención judicial, y el juez Ramiro Morizzio intimó a la compañía a presentar un plan de contingencia y establecer un Comité de Crisis con la participación de la Secretaría de Minería y Energía provincial. Sin embargo, President Petroleum ni siquiera se presentó a la audiencia.
Un negocio traspasado y responsabilidades diluidas
La empresa en cuestión ya no pertenece al grupo británico Molecular Energies, que se deshizo del negocio argentino en septiembre de 2023, transfiriéndolo al fondo privado PLLG Investments Limited, propiedad del mismo director de la anterior holding, Peter Levine. La operación fue diseñada para librarse de 33 millones de dólares en deudas y evitar que los pasivos de la firma afectaran la imagen del grupo en la Bolsa de Londres. Así lo reconoció el propio directorio en una circular interna publicada por el Financial Times.
A partir de esa escisión, President Petroleum quedó aislada, sin control financiero externo visible, y sin hacerse cargo de los daños ambientales que viene provocando en la zona.
Testimonios y evidencia del desastre
Aureliano Reyes, un productor ganadero vecino al yacimiento, fue uno de los primeros en denunciar el impacto del pozo LO x-10. Desde agosto de 2023, ha reportado más de 300 animales muertos —entre vacas, caballos, zorros y aves— y graves daños en la vegetación del lugar. Para probar la presencia de hidrocarburos, Reyes filmó con su celular a un bovino muerto tras vomitar una sustancia inflamable. Al acercar una antorcha al vómito, la cabeza del animal y el suelo ardieron inmediatamente, evidenciando la contaminación con sustancias altamente volátiles.
Falta de respuesta y reclamos urgentes
Pese a las pruebas fehacientes del desastre ecológico, ni la empresa ni las autoridades han dado una respuesta efectiva. Mientras tanto, los derrames continúan y la fauna, la flora y las comunidades aledañas siguen expuestas a una situación de altísimo riesgo sanitario y ambiental.
Puesto Guardián resume el peor escenario posible de una actividad extractiva mal gestionada, con vacíos legales, desidia empresarial y abandono institucional, que deja a la población afectada en total desprotección.










