DNI Salta.- Rosario de la Frontera vivió una mañana de extrema tensión tras el derrame de ácido clorhídrico proveniente de un camión cisterna que se encontraba a pocos metros de una estación de servicio. El incidente, registrado alrededor de las 7.30, generó un masivo despliegue de fuerzas de seguridad y motivó la activación de un protocolo de emergencia por riesgo químico.
El conductor del transporte y empleados del lugar fueron los primeros en advertir la fuga, al percibir un fuerte olor penetrante y una nube de gases irritantes que afectaba ojos y vías respiratorias. Tras el alerta, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, la Policía y equipos municipales se presentaron para contener el derrame y neutralizar el producto.
Los especialistas trabajaron con material absorbente y enfriamiento del área para evitar reacciones peligrosas. Señalaron que el principal riesgo no proviene solo del contacto con el líquido, sino de los vapores corrosivos que se liberan rápidamente en la atmósfera.
Cambio de viento y alerta para el barrio Ramón Abdala
La situación se volvió más delicada debido a un cambio repentino en la dirección del viento, que comenzó a dirigir la nube tóxica hacia sectores urbanos, especialmente hacia el barrio Ramón Abdala. Ante este escenario, se emitió una advertencia inmediata a los vecinos, recomendando cerrar puertas y ventanas y colocar paños húmedos en las aberturas para reducir la entrada de vapores.
Desde Defensa Civil informaron que permanecerán en el lugar hasta garantizar que el derrame esté completamente controlado y no exista riesgo de dispersión. La manipulación de ácido clorhídrico exige protocolos estrictos debido a su alta peligrosidad.
Qué es el ácido clorhídrico y por qué genera tanto riesgo
El ácido clorhídrico es una solución acuosa altamente corrosiva utilizada en diversas industrias, como la fabricación de PVC, limpieza de metales y tratamiento de aguas. Al exponerse al aire, libera vapores irritantes capaces de causar quemaduras en tejidos vivos y daños severos en el sistema respiratorio.
Aunque no es inflamable, puede reaccionar con metales liberando hidrógeno, un gas explosivo. Por ese motivo, los bomberos trabajan bajo estrictas medidas de precaución para evitar reacciones secundarias.










