DNI Salta.- El radical devenido en saencista que dejó una Tartagal más pobre y postergada durante su gestión como intendente, ahora deberá manejar una de las carteras más sensibles.
El exintendente de Tartagal, ahora ministro de Desarrollo Social acumuló, en el último tiempo, un tendal de denuncias y acusaciones. El premio fue una cartera que, en tiempos que corren, será clave para la gestión provincial.
Tras perder su reelección, en donde tenía absolutamente todo el aparato municipal y provincial a su disposición, Gustavo Sáenz decidió que Mario René Mimessi, ahora exintendente de Tartagal, se sume a su gabinete y lo acompañe en este segundo mandato como ministro de Desarrollo Social. Sin embargo, los antecedentes de Mimessi lo dejarían lejos de merecer el cargo que hoy ostenta.
Mimessi, desde el inicio de su gestión como intendente, siempre estuvo enfrentado con la mayoría de los movimientos sociales, en una zona de alta conflictividad social desde la llegada del neoliberalismo en la Argentina.

En ese contexto, Mimessi eligió solo a algunos dirigentes para “trabajar”, dejando de lado al grueso de los dirigentes que, en reiteradas ocasiones, cortaron la circulación en las rutas nacionales y provinciales. Ahora, en tiempos en donde todo indica que la conflictividad irá creciendo, el ministro deberá negociar con esos mismos actores que ya lo conocen y con los que todavía mantiene algunos enfrentamientos.
El ex radical, ahora devenido en funcionario saencista, deberá mostrar una mejor cintura para desactivar focos de conflicto en toda la provincia. En sus cuatro años como intendente no pudo hacerlo en Tartagal.
Pero estos conflictos no fueron los únicos motivos que generaron el rechazo de varios dirigentes a la designación del tartagalense: su gestión también tuvo denuncias por cobrar coimas para que víctimas de violencia de género cobren un subsidio, por emitir cheques sin fondos y por encabezar, según el ex concejal Ernesto Restom, una maniobra llamativa; movió una cuenta en la que tenía 153 mil dólares de un bancó a otro, la pesificó y la cobró.

Las últimas denuncias en contra de Mimessi estuvieron vinculadas a la obra pública. Fue denunciado por empresas contratistas que, aseguran haber realizado obras menores y que nunca cobraron.
Estas denuncian expusieron, todavía más, la cuestionada gestión de Mario Mimessi y multiplican las preguntas sobre cómo el flamante ministro podrá honrar la complicada tarea que el gobernador le dio.
(Con información de Opinorte).










