La diligencia presentó fallas técnicas y no logró sostener la hipótesis de la defensa
La reconstrucción del crimen de Mercedes Kvedaras, realizada en barrio El Tipal, quedó bajo cuestionamientos por irregularidades durante el procedimiento solicitado por la defensa de José Eduardo Figueroa.
La diligencia se desarrolló con un maniquí en malas condiciones que no replicaba el cuerpo de la víctima, carecía de estabilidad y ni siquiera encajaba en la bañera, un punto clave del relato del acusado. Tampoco se utilizaron instrumentos de medición, lo que limitó la posibilidad de reconstruir la dinámica del hecho.
A esto se sumaron inconvenientes técnicos, como el recalentamiento de la cámara que llevaba el imputado, lo que obligó a interrumpir reiteradamente la filmación.
En contraste, los informes de autopsia y estudios forenses coinciden en descartar un accidente y sostienen que la causa de muerte fue asfixia mecánica, con signos de violencia física.
Mientras la defensa mantiene su versión de un hecho accidental, la fiscalía y la querella sostienen la hipótesis de femicidio. El juicio continúa con nuevas audiencias y análisis de la reconstrucción.











