DNI Salta.- Mario Bohica, empleado de Servicios Generales en el hospital Melchora Figueroa de Cornejo en Rosario de la Frontera, ha iniciado una desesperada huelga de hambre, encadenado en la Plaza 9 de Julio, en busca de respuestas a las condiciones laborales insostenibles que él y sus colegas enfrentan.
Bohica, quien lleva cuatro días en huelga de hambre, expone que cobra apenas 28 mil pesos mensuales y afirma que tanto él como sus compañeros son objeto de amenazas y maltratos por parte de las autoridades del hospital. Su situación es un testimonio angustiante de las dificultades que enfrentan los trabajadores de la salud en medio de la crisis pública que atraviesa Salta, agravada por las medidas de ajuste implementadas por el Gobierno nacional.
El trabajador relató que, a pesar de tener tres trabajos, sus condiciones de vida han empeorado en los últimos dos meses. Señaló que su sueldo es insuficiente, incluso después de descontar los gastos de contador y monotributo social. Además, denunció condiciones laborales inhumanas, incluida la falta de equipo de protección adecuado y la presencia de cucarachas en el quirófano del hospital.
Bohica, que inicialmente trabajó como personal de seguridad antes de pasar al área de mantenimiento, expuso que su situación actual es insostenible y que su lucha va más allá de sus propias dificultades. Afirmó que busca visibilizar las condiciones laborales de sus compañeros, muchos de los cuales enfrentan amenazas y maltratos similares.
El porque de la huelga
El trabajador responsabiliza a las autoridades del hospital, incluido el ministro Mangione, el Gobernador y Miguel Ángel Astudillo, gerente del hospital, por su situación y la de sus colegas. Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de que las autoridades tomen medidas urgentes para mejorar las condiciones de trabajo y la calidad de la atención en el hospital de Rosario de la Frontera.
La protesta de Bohica destaca la crítica situación en la que se encuentran los trabajadores de la salud precarizados en Salta, poniendo de manifiesto la urgencia de abordar las condiciones laborales y salariales en el sector para garantizar una atención de calidad y respetar los derechos fundamentales de los trabajadores.









