DNI Salta.- El 22 de octubre de 2021, en un trágico incidente que parece sacado de una película, Agustina Cruz perdió la vida a manos de su exnovio, Rodrigo Gallardo, quien la degolló frente a testigos mientras se dirigía a la escuela en Coronel Moldes. En el testimonio ante los jueces de la Sala VII del Tribunal de Juicio, dos testigos, una vecina y un oficial de policía, relataron los horribles detalles de este caso.
Gallardo está siendo juzgado por homicidio doblemente calificado por la relación de pareja previa y por mediar violencia de género (femicidio), en concurso ideal con desobediencia judicial, coacción con arma y coacción, todo en concurso real.
Una de las testigos relató que aquella mañana, poco antes de las 8, se encontraba en su camioneta con otra vecina, conversando después de dejar a sus hijos en la escuela. Vieron a Agustina, quien iba al colegio con su uniforme, y mencionaron que tenía que cambiar su número de teléfono constantemente debido a las amenazas y el acoso de su exnovio.

Mientras continuaban conversando en la camioneta, notaron que un individuo forcejeaba con una joven cuando Agustina pasó por delante de ellas. El agresor la empujó contra la pared de una casa y comenzó a tirar de su cabello mientras la víctima le pedía que la soltara. El agresor llevaba una mochila negra, ropa oscura y guantes en las manos, además de tener la capucha de su chaqueta puesta.
El testimonio de la Enfermera, que reconoció a Agustina Cruz
La testigo bajó de la camioneta cuando reconoció que la joven atacada era Agustina y trató de detener al agresor tomándolo de la mochila. Sin embargo, el individuo se dio vuelta, la miró furiosamente y le preguntó si ella «iba a pagar» por lo que Agustina le había hecho. Fue en ese momento que la testigo notó que el agresor tenía un cuchillo, que había sacado de su buzo o chaqueta.
La testigo, atemorizada, retrocedió y le advirtió al agresor que llamaría a la policía, corriendo a su camioneta en busca de su teléfono celular. Mientras buscaba el número en su agenda, el agresor continuó empujando a la joven y golpeándola en el abdomen. La vecina que la acompañaba en la camioneta comenzó a pedir ayuda a gritos.
Un albañil que trabajaba en una casa cercana intentó detener al agresor, pero también fue amenazado con el cuchillo. Agustina logró zafarse, pero resbaló y cayó al suelo, momento en que el agresor se apoyó sobre ella y le produjo una herida en el cuello. Luego se levantó y huyó del lugar.

La testigo informó que ella y otros vecinos que habían salido de sus casas se acercaron a Agustina, quien estaba tendida en el suelo, pidiendo ayuda y que llamaran a su mamá. La testigo se comunicó con una pariente, enfermera, para que solicitara una ambulancia y notificó a su pareja para que informara a la policía. Los primeros agentes de policía llegaron en sus vehículos particulares. Una oficial comentó que Agustina ya había denunciado previamente a su expareja debido a su acoso.
El testimonio del oficial
En otro testimonio, un oficial de policía que en ese momento era el titular de la Subcomisaría de Coronel Moldes, detalló cómo llegaron al lugar del hecho y detuvieron al acusado. Una mujer les indicó que «el muchacho que buscaban estaba en la casa de su abuela». Se dirigieron a esa dirección, llamaron a la puerta y el acusado salió con los brazos en alto. Según el oficial, el acusado mencionó algo similar a «yo la maté» o «yo me mandé la macana» en ese momento. Luego lo esposaron y encontraron evidencia, incluyendo un cuchillo con rastros de sangre.
El juicio se está llevando a cabo bajo la fiscalía de Mónica Poma y la defensa de Federico Magno. Néstor Martínez Torres y Miguel Ángel Quiroga representan a la querella.









