DNI Salta.- Increíble pero cierto: un hombre de 40 años, culpable de abusar sexualmente de su hija durante varios años, admitió su delito y, sorprendentemente, fue condenado únicamente a tres años de prisión condicional.
A pesar de la gravedad de sus acciones, el individuo permanecerá en libertad, siempre y cuando cumpla con ciertas condiciones, entre las cuales se destaca la obligación de someterse a tratamiento psicológico para controlar sus impulsos sexuales.
La víctima, una joven de 15 años, finalmente se cansó de la situación y reveló a su madre que estaba harta de que su propio padre la obligara a saludarlo con un beso en la boca. Además, denunció que, cuando quedaban solos, él la llevaba a la habitación matrimonial y la sometía a abusos sexuales.
A pesar de las amenazas y las disculpas manipuladoras por parte del agresor, la situación se repitió a lo largo de los años. La resolución del caso tuvo lugar en una audiencia flexible y multipropósito del Plan Piloto de Oralidad establecido por la Oficina de Gestión Judicial de Garantías (OfiJu), donde se acordó un juicio abreviado.
En este proceso, el agresor fue condenado a tres años de prisión condicional por el delito de abuso sexual simple continuado, agravado por el vínculo, la guarda y la convivencia, en perjuicio de su propia hija.
La jueza Claudia del Valle Puertas, del Juzgado de Garantías Octava Nominación, decidió la libertad del condenado basándose en la modalidad de la pena dictada y estableció una serie de reglas de conducta que deberá cumplir durante tres años.
Estas incluyen cambiar su domicilio y notificar cualquier modificación al tribunal en un plazo de 48 horas, la prohibición de ejercer violencia física o psicológica contra la víctima, la abstención de acercarse a la joven a menos de 300 metros y de mantener contacto por cualquier medio, la renuncia al consumo de estupefacientes o abuso de alcohol, y la obligación de someterse a tratamiento psicológico para controlar sus impulsos sexuales, previo dictamen de un profesional. Todas estas condiciones están sujetas a la posibilidad de revocar la condicionalidad de la pena impuesta.
Además, la jueza determinó que el agresor sea excluido de su hogar y privado de su responsabilidad parental.









