DNI Salta.- El femicidio de Jimena Beatriz Salas, ocurrido el 27 de enero de 2017 en su vivienda del barrio San Nicolás de Vaqueros, continúa siendo uno de los casos más complejos y conmocionantes de la provincia. A casi nueve años del hecho, la causa atravesó múltiples giros judiciales, absoluciones y nuevas imputaciones, sin una condena firme.
Jimena, de 44 años al momento del crimen, fue asesinada entre las 12.30 y las 13.30 en el living comedor de su casa, tras recibir decenas de puñaladas. Desde el inicio, la investigación estuvo rodeada de interrogantes. En la escena se obtuvieron dos perfiles genéticos masculinos, denominados “Hombre 1” y “Hombre 2”, que se convirtieron en piezas clave, aunque durante años no pudieron ser vinculados con sospechosos concretos.
Tres etapas de investigación
La primera etapa, a cargo de los fiscales Pablo Paz y Rodrigo González Miralpeix, se extendió hasta mayo de 2019 y apuntó a un homicidio en ocasión de robo. Sin embargo, esa hipótesis perdió fuerza con el paso del tiempo, mientras crecían dudas sobre la mecánica del hecho y sobre la presencia de personas que habrían llegado a la casa con un perro en brazos como excusa para ingresar.
La segunda etapa giró en torno a la figura de Nicolás Cajal, viudo de la víctima, y del vendedor ambulante Sergio Vargas. Ambos fueron llevados a juicio con imputaciones vinculadas al hecho, pero en mayo de 2021 el Tribunal de Juicio los absolvió al considerar que no había pruebas suficientes para sostener las acusaciones.
La tercera etapa reactivó las pistas genéticas iniciales. Con un nuevo equipo fiscal, la investigación derivó en la detención de los hermanos Javier Nicolás, Carlos Damián y Adrián Guillermo Saavedra. El avance central se produjo al establecer que el ADN de Javier Nicolás Saavedra coincidía con el perfil de “Hombre 1” hallado en la escena del crimen.
Un autor señalado, pero sin condena
Cuando el proceso avanzaba hacia el juicio, Javier Nicolás Saavedra falleció. Pese a ello, el Tribunal de Juicio —integrado por los jueces José Luis Riera, Mónica Faber y Maximiliano Troyano— analizó la prueba reunida y sostuvo que existía certeza sobre su autoría material en el homicidio de Jimena Salas.
No obstante, al estar fallecido, los magistrados dispusieron su sobreseimiento por extinción de la acción penal, ya que la ley impide continuar un proceso contra una persona muerta. En la misma sentencia, los jueces absolvieron a sus hermanos, Adrián Guillermo y Carlos Damián Saavedra, por el beneficio de la duda.
La querella, representada por el abogado Pedro Arancibia, mantiene su postura de que los hermanos tuvieron participación secundaria en el crimen. La causa se encuentra actualmente en instancia de casación, donde se revisan las decisiones del tribunal.
Mientras tanto, el caso de Jimena Salas sigue abierto en términos judiciales y sociales, con una autoría material señalada pero sin condenas firmes, y con interrogantes que todavía atraviesan a la familia y a la comunidad.










